La fusión global entre las mineras Rio Tinto y Glencore finalmente se cayó este jueves, por lo que se descartó la creación de una empresa con un valor de 240.000 millones de dólares, que hubiera tenido un impacto fuerte en el litio y el cobre de la Argentina.
Es la segunda vez que fracasa un acuerdo de este tipo entre ambas compañías, después de las conversaciones que mantuvieron en 2024.
Por qué no hubo acuerdo de Rio Tinto y Glencore
La angloaustraliana Rio Tinto es junto a la australiana BHP una de las mayores mineras del planeta, con un valor de mercado de 182.000 millones de dólares y uno de los principales productores de hierro y aluminio del mundo, mientras pisa cada vez más fuerte en el litio.
El principal interés de la fusión con Glencore -cuyo valor ronda los US$ 55.000 millones y se desplomó hasta 10% tras la caída de la operación- era ganar terreno en el cobre, otro de los minerales claves para la transición energética y la industria de la construcción.
Según informó Rio Tinto, la operación, que se filtró el mes pasado, se canceló porque no llegaron a un acuerdo con Glencore que "genere valor" para sus accionistas; mientras que la firma suiza, el mayor trader de materias primas del mundo, blanqueó que no estaba dispuesta a aceptar la propuesta de distribución de acciones de la nueva compañía ni a que Rio Tinto conserve los cargos de presidente y vicepresidente tras la fusión.

Glencore es el cuarto mayor productor de cobre en el mundo, un mineral en el que Rio Tinto está interesado y para el que se espera una mayor demanda mundial, superior a la posibilidad de ampliación de la oferta por los próximos 10 años.
Rio Tinto y Glencore en Argentina
Rio Tinto tiene proyectos de litio y cobre en la Argentina, como Rincón, en Salta, donde con la adhesión confirmada al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) por 2.700 millones de dólares espera producir unas 60.000 toneladas de carbonato de litio.
En Olaroz, Jujuy, ya tiene actividad avanzada, mientras que construye las obras de Fénix y Sal de Vida, en el Salar del Hombre Muerto, Catamarca. A la vez, participa indirectamente, a través de Nuton, del proyecto de cobre Los Azules, en San Juan.
Mientras tanto, Glencore anunció a fines del año pasado la reactivación de la mina de cobre Bajo de la Alumbrera, en Catamarca, la última gran operación de ese mineral en el país, que fue cerrada en 2018.
En esa misma provincia tiene en carpeta inversiones por 3.800 millones de dólares en Agua Rica, y otros US$ 9.500 millones en El Pachón, San Juan, uno de sus principales proyectos a nivel mundial. Su CEO, Gary Nagle, se reunió esta semana con el canciller Pablo Quirno, y la empresa podría recibir financiamiento de Estados Unidos para sus operaciones en Argentina.