El ministro de Economía, Luis Caputo, habló en el 21° Simposio Mercado de Capitales y Finanzas Corporativas del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) y habló de la aceleración de la inflación que se registró en los últimos meses y lo atribuyó a la demanda de pesos.
El funcionario dedicó una parte de su exposición para referirse a la apertura económica y los beneficios que le representan a la sociedad, pero también habló de la guerra en el Medio Oriente.
“Veníamos muy bien hasta junio del año pasado y sufrimos un retroceso en los últimos siete, ocho meses. Hoy por hoy, la mayoría de los argentinos entiende que la inflación es un fenómeno monetario que se da por un desbalance en el mercado monetario, ese desbalance se puede dar por un aumento en la oferta de pesos, por una caída de la demanda o por una combinación de las dos”, dijo.
“Uno, como policy maker, puede controlar la oferta, que es lo que hacemos nosotros, pero nosotros no podemos controlar la demanda, no podemos forzarlos a ustedes (por los argentinos) a tener pesos en el bolsillo si no quieren”, señaló.
“Estamos en un proceso de recomposición de precios relativos y tuvimos que subir regulados más de lo que se venía haciendo, tuvo un impacto, la carne tuvo un impacto fuertísimo, pero es algo puntual, la carne no va a seguir subiendo 8% todos los meses”, continuó.
“A partir de ahora deberíamos volver a un proceso de desinflación y en cuánto tiempo se llegará a los umbrales de que empezamos con cero, esperemos que sea pronto”, afirmó el ministro quien se mostró optimista a pesar de que este jueves el Riesgo País superó los 600 puntos.
Consultado sobre la vuelta hacia los mercados de deuda, Caputo indicó que, por ahora, no está en los planes a corto plazo dado que “hay opciones que son más baratas”. “No hay ningún capricho con Wall Street, es un tema de costo. Mientras las tengamos, vamos a seguir primando la opción más barata”, indicó.
Y adelantó que Argentina ya tiene el financiamiento necesario para cubrir los próximos tres vencimientos: para julio de este año y enero y julio del 2027, los cuales totalizan aproximadamente US$9.000 millones. “Este es un Gobierno que no toma deuda. La hemos estado cancelando”, subrayó.