"Raya el fundamentalismo"
La respuesta de COVIAR ante el plan de eliminación del organismo por Sturzenneger
El presidente de la Corporación Vitivinícola Argentina argumento los errores que podría significar la aprobación del paquete de desregulación enviado por el Ministro de Transformación del Estado en el que se propone la eliminación del organismo para la industria del vino nacional.Esta semana el Ministro de Desregulación y Transformación del Estado, propuso eliminar la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), como parte de su plan para redefinir las funciones del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). Desde El Medio pudimos contactar con Fabián Ruggeri, presidente del organismo afectado, quién explicó su visión sobre la industria vitivinícola en el país y la importancia que la COVIAR representa para el vino nacional.
Ruggeri comenzó destacando la importancia del organismo en lo que al proceso productivo se refiere y subrayó qu "las entidades que formamos parte de COVIAR estamos convencidos de que el organismo debe seguir por la institucionalidad que te da la corporación". En este sentido, destacó que gracias a la existencia de Coviar la industria puede tener acceso a estamentos a los cuales sin ella no podrían acceder. "No hay forma de que como entidades puedan tener acceso a determinados lugares, como puede ser Cancillería, gobernadores, o ministros. Siendo parte de COVIAR sí tenemos acceso a esos lugares", explicó.
Siguiendo en línea con lo comentado, mencionó su lugar en la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas como parte del ejemplo. "No es lo mismo ser una entidad, como por ejemplo ACOVI. La cooperativa representa el trabajo conjunto vitivinícola en la provincia de Mendoza pero tiene una representatividad acotada, a pesar de que es muy grande la representatividad que tiene dentro de la provincia, no deja de ser una fracción de la vitivinicultura. COVIAR, en cambio, es toda la vitivinicultura, es la alta gama, la baja gama, la provincia de Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca, Salta, Tucumán, Jujuy, es toda la vitivinicultura del país, no es un pequeño sector representando un interés particular de la vitivinicultura. Esa es la gran referencia", señaló.
Reformas necesarias
El presidente de la COVIAR menciono cuáles serían, para él, las reformas que si supongan un avance significativo para la industria vitivinícola: "El ejecutivo debería trabajar en las cuestiones que son inherentes y específicas del gobierno, como por ejemplo los acuerdos de libre comercio o, aunque no sean libres, algún otro tipo de acuerdo con otros países, pero que no sean los que tenemos hoy" explicó.
Sobre ello menciono también que la propuesta de cerrar tratados de libre comercio "ya ha sido sugerida varias veces" y explicó que solo existe un acuerdo vigente, el que se mantiene con la Unión Europea y Mercosur, pero que en líneas generales "hoy no tenemos acuerdos comerciales con casi nadie".
Además, continuó mencionando otros puntos claves que aportarían a la eficiencia del sector: "Hay que trabajar en acuerdos para poder bajar los aranceles que pagamos, que van entre el 18 y el 35 por ciento sobre el precio del vino cada vez que queremos entrar a un país. Tienen que trabajar sobre el tema impositivo, que es una carga del 62% sobre la industria".
Un punto importante a destacar tiene que ver con el costo de mantenimiento del organismo, ya que desde el Gobierno entienden que la eliminación de COVIAR representaría un abaratamiento de costos. En este sentido, Ruggeri explico que "el aporte de COVIAR, que tanto ellos critican y dicen que es un costo que es extremadamente importante para la vitivinicultura, representa el 0,014% del costo de una botella". "Nosotros ya le hemos explicado y le hemos mostrado cuál es la realidad, que el aporte obligatorio representa 0,014 sobre el valor de una botella. Estamos hablando de 70 centavos de peso por litro de vino que se elabora. 70 centavos de peso es la nada misma, absolutamente nada", enfatizó.

Además, señaló las desventajas que enfrenta el mercado argentino con respecto a la competitividad internacional: "Si nosotros hoy queremos salir a hacer una prefinanciación de una exportación, pagamos seis puntos más que nuestros vecinos, porque tenemos 600 puntos de riesgo país que no tienen ellos. Hay muchísimas cosas sobre las que el gobierno podría trabajar y darle competitividad real a la vitivinicultura para que la vitivinicultura pueda ingresar divisas genuinas importando".
Diferencias filosóficas que ciegan
Luego de ser consultado sobre las razones por las que desde COVIAR, entienden, el Gobierno Nacional planea eliminar el organismo, Ruggeri señaló que la cuestión no tiene que ver con un problema de costos, sino más bien con una diferencia de raíz: "Tienen una concepción filosófica que ya raya en el fundamentalismo sobre lo que ellos consideran que no debería pasar".
Además, explicó que, el objetivo de eliminar los aportes obligatorios dentro del sistema que idea Milei de la Argentina no debería ser el ideal: "Los aportes obligatorios son absolutamente normales en el mundo. En todas las actividades que tienen algún tipo de entidad que acompaña. Lo tiene Australia, lo tiene Estados Unidos, lo tiene Francia, lo tiene España, lo tiene Italia. Es absolutamente normal, sino que como te digo, rayan en una cuestión de fundamentalismo filosófico".
El riesgo de tener vinos que no sepan a la Argentina
El presidente de COVIAR enfatizó en que el problema del borrador presentado por Sturzenneger no solo representaría el cierre de la corporación: El proyecto avanza sobre temas que son coyunturales y extremadamente delicados de la industria vitivinícola, como la definición de qué es el vino, como que ya los productos que vengan importados o los vinos o mostos que vengan importados ya no van a tener que tener una nominación de origen cuando vos los vendas y podrán cortarse con productos internos.
Además, señaló que uno de los problemas de esto sería que a ese producto, mezclado entre varios vinos de distintas partes del mundo "no tendrías que ponerle en la etiqueta que tiene un producto importado". Para Ruggeri esto significa "una destrucción sistemática de la trazabilidad del producto, de la genuinidad del producto, del origen de rueda, de todo lo que se ha venido construyendo en la vitivinicultura.
Para finalizar, argumentó que proponer este tipo de cambios para la industria del vino en Argentina representan "el desconocimiento absoluto de qué significa la vitivinicultura y de qué es el vino. Es el pensamiento clásico de una persona que vive en otra realidad donde los commodities mandan". Y agregó, "si vos mezclas el trigo de Juan de Pedro y Antonio en un silo, sigue siendo trigo. Esto no es lo mismo, el vino no funciona así".
