El Reino Unido enfrenta un panorama económico en retroceso, según los datos publicados por la Oficina Nacional de Estadística (ONS). La tasa de desempleo en el país escaló al 5% en el trimestre de julio a septiembre de 2025, un incremento significativo respecto al 4,8% registrado en el periodo anterior, y superando el 4,9% que esperaban los analistas.
Este 5% de desocupación marca el nivel más alto alcanzado en el Reino Unido desde los primeros meses de 2021, al inicio de la pandemia de COVID-19.
La directora de estadísticas de la ONS, Liz McKeown, fue enfática al señalar que las cifras "reflejan un debilitamiento del mercado laboral" y destacó que la tasa de desempleo se encuentra en un "nivel récord desde el inicio de la pandemia".
Otros indicadores clave
La debilidad no se limita solo a la desocupación. La ONS también informó sobre otros indicadores relevantes:
- Empleo general: la tasa de empleo para la población de 16 a 64 años cayó ligeramente al 75% en el trimestre, aunque se mantiene superior a los registros del mismo periodo en 2024.
- Crecimiento salarial: el aumento anual promedio de los salarios se desaceleró, registrando una baja del 4,6% en el trimestre hasta septiembre. La ONS destacó que esta ralentización se sintió principalmente en el sector privado.
- Vacantes: a pesar del alza en el desempleo, las vacantes laborales mostraron un aumento marginal de 2.000 plazas (0,2%) hasta alcanzar las 723.000.
- Inactividad económica: la tasa de inactividad se mantuvo estable, sin cambios significativos en el 21%.
Impacto político y el próximo presupuesto
Estos desalentadores datos laborales representan un nuevo revés para el Gobierno laborista del primer ministro Keir Starmer, cuya gestión se encuentra significativamente rezagada en las encuestas de popularidad.
Las estadísticas se publican pocos días antes de que la ministra de Finanzas, Rachel Reeves, presente el presupuesto anual el próximo 26 de noviembre. La ministra ha anticipado que el plan incluirá subidas de impuestos como medida para reducir la deuda pública y asegurar el financiamiento de los servicios esenciales del Reino Unido.