El "sálvese quien pueda" de la dirigencia política dejó claras sus consecuencias este domingo. Más allá del resultado en cada municipio, el verdadero triunfo fue categórico: la apatía. Los comicios desdoblados les sirvieron a algunos intendentes para ganar en su pago chico, pero que hayan ido a votar menos del 50% de los empadronados debe ahogar cualquier festejo.
En la provincia de Mendoza en el año 2023 se dio un paso importante al avanzar con la Boleta Única Papel. El año pasado se logró lo mismo a nivel nacional y con ello se pone fin al efecto arrastre de la lista sábana. Se le dio mayor poder al ciudadano que con su lapicera puede marcar casillero por casillero a su antojo. Un sistema simple y ágil.
Sin embargo, la especulación de algunos dirigentes llevó a que se negaran a ir a elecciones conjuntas con las nacionales y en vez de votar el 26 de octubre del 2025 decidieron desdoblar los comicios municipales para el 22 de febrero. El objetivo era tener la posibilidad de hacer una campaña municipal y tener un mejor resultado. A algunos, como Matías Stevanato y Esteban Allasino, les salió bien la jugada. A otros como Omar Félix y Ricardo Mansur, no les alcanzó y no pudieron evitar la derrota. En el caso de Santa Rosa y La Paz, los oficialismos municipales festejaron pero también lo habían hecho en octubre.
Pero la abstinencia de la mayoría del electorado es un cachetazo de realidad que tiene que encender las alarmas. Más allá de cuidar el pago chico, es un deber de los representantes del pueblo preservar y proteger el sistema democrático. Por eso, el dato de que el promedio de electores solo haya llegado al 47% es un mensaje que debe ser oído.
"¡La derrota de la política es total! Espero que los Intendentes tomen nota: no se puede gobernar únicamente con la lapicera especulativa de una mayoría automática en los concejos deliberantes, sino con lo que quieren y necesitan los vecinos. Buen mensaje de los mendocinos a estas gestiones", manifestó la diputada provincial Sol Salinas en las redes sociales.
Para muchos "bilardistas" las palabras de la legisladora caerán en saco roto. Alegarán que el objetivo se cumplió. Que los oficialismos municipales ganaron o no perdieron por el margen que lo hubiesen hecho sin desdoblar. Y probablemente sea cierto.
El problema es que el que juega con fuego puede quemarse y en este caso el daño se lo están haciendo al sistema democrático que los llevó al lugar que ocupan. Son representantes del pueblo y no de sus propios intereses. Se deben al ciudadano, sea cual sea el resultado.