¿Quién tiene la culpa de lo ocurrido esta mañana en Las Heras? ¿Quién es responsable de la muerte de un ladrón que acababa de robar una bicicleta? ¿Es el comerciante que lo atropelló un asesino o un justiciero? ¿Es culpa de la Justicia que lo dejó salir incontables oportunidades por la puerta giratoria? ¿Quién se hace cargo del desastre que está generando en las calles de Mendoza el narcotráfico y los problemas de adicciones? Todas esas preguntas se disparan al tomar contacto con el violento episodio que tuvo lugar en la calle Río Diamante y Los Horcones.
Eran las 6.30 de la mañana cuando un comerciante domiciliado en el barrio Altos del Oeste vio que dos ladrones se llevaban una bicicleta de su casa. Mientras su mujer llamaba al 911, agarró la camioneta y persiguió a los ladrones hasta que en Río Diamante y Los Horcones atropelló y mató a uno de ellos.
La víctima fatal, César Federico González Becerra tenía 34 años y un frondoso prontuario. Fue detenido en más de 40 oportunidades y solo el año pasado quedó aprehendido en 25 ocasiones. Según se pudo conocer, en los primeros dos meses del año lo detuvieron 6 veces por robos y otros delitos.
Rápidamente, el presidente de la Cámara de Diputados, Andrés Lombardi, salió a responsabilizar a la Justicia por esta situación. ¿Cómo puede ser que una persona así estuviese libre? "Un delincuente que entró, salió y volvió a delinquir. Hasta cuándo la justicia va a seguir mirando para otro lado! Un servicio tan esencial para los ciudadanos que es lento y beneficia a quien delinque, no es justicia. Basta de impunidad", aseveró Lombardi en las redes.
Evidentemente, hay algo en el sistema penal que no está funcionando como debería funcionar. En este caso la víctima fatal es el delincuente, pero podría haber sido cualquiera. Las probabilidades de que ocurriera una desgracia eran altas. Pero al argumento de Andrés Lombardi le falta una pata y así se lo expuso el dirigente kirchnerista Martín González: "es momento de asumir responsabilidades y ponerse a trabajar en serio para cuidar a los mendocinos".
Es que para entender el estado de situación no hay que perder de vista el desastre que está generando en las calles de Mendoza el narcotráfico y el drama de las adicciones. Muchos de los robos que tienen lugar en el Gran Mendoza tienen un solo objetivo: conseguir dinero para comprar droga. Eso está pasando y hay responsabilidad por parte del Ministerio de Seguridad.
Y a eso hay que sumar una arista aún más incómoda: el mercado de lo robado. Porque si hay robos significa que alguien está comprando los artículos que son sustraídos por esos delincuentes.
Circunscribir al debate a si estuvo bien o estuvo mal el comerciante que hizo justicia por mano propia es simplificar algo que en realidad es mucho más profundo. Un crimen en el que de forma directa o indirecta hay muchos responsables.