¿Gustavo Soto puso en venta la calabaza que Sergio Marinelli transformó en carroza?
El exintendente de Tupungato y actual senador provincial consiguió que Irrigación lo autorizara a hacer una perforación subterránea en una finca que no tenía agua. Todavía no termina el pozo y ya apareció un cartel que indica que la propiedad está a la venta.
Como si fuese obra de magia, un campo inculto puede convertirse en un vergel con el toque de una varita encantada. En este caso, la fábula es menos fantasiosa y tiene tintes más bien administrativos. El elemento que otorga poderes especiales es la lapicera del superintendente del Departamento General de Irrigación, Sergio Marinelli y la "Cenicienta" cuya calabaza se convierte en carroza vendría a ser el exintendente de Tupungato, Gustavo Soto. Mágicamente, el actual senador provincial logró que lo incorporaran en un listado de beneficiarios y consiguió en enero del 2025 que lo autoricen a hacer una perforación para tener agua en su finca ubicada en el distrito de Cordón del Plata, en Tupungato. Pero la historia clásica tiene un giro, porque al parecer Cenicienta ha decidido vender el zapato de cristal.
Para dimensionar el impacto del hechizo, una finca sin agua puede costar (por ejemplo) 500 dólares la hectárea. Mientras tanto, con derecho a riego esa misma propiedad puede pasar a costar 25 mil dólares la hectárea. Es decir, cincuenta veces más cara.
En los últimos días un cartel apareció en el alambrado de la finca de Gustavo Soto. "Vende", se puede leer en grandes letras de color rojo. Cuando El Medio reveló que el exintendente de Tupungato estaba haciendo un pozo en un área restringida, decenas de seguidores adelantaron en las redes que la finca aparecería a la venta. Y así ocurrió.
Gustavo Soto es senador provincial y fue intendente de Tupungato entre 2015 y 2023.
El Medio intentó consultar a Gustavo Soto pero esta vez el exintendente prefirió no responder. Según él mismo había explicado con anterioridad, la finca la compró en el año 2005 y recién en 2024 lo agregaron al Registro de Otorgamiento de Permisos de Perforación. Soto afirma que desde el año 2011 pedían permiso para hacer la perforación pero no fue incluido en el registro original que se hizo en el año 2018.
Recién se agregó en 2024 a través de la resolución 0187. Es allí que el superintendente Sergio Marinelli amplía el listado anterior y suma otros cuatro expedientes "que por distintas razones que exceden a la voluntad de las partes no fueron incluidos originariamente en el registro". Entre esos expedientes estaba el de Gustavo Soto.
Según Soto "por razones económicas, y obviamente trámites administrativos", recién pudo concretar la perforación en enero del 2026. "A sido muy largo y desgastante", señaló.
Al parecer, la espera no era para cultivar nogales, pistacho ni viñedos. El esfuerzo era para hacer un importante negocio inmobiliario que le permitirá vender una potencial finca productiva que él había comprado a precio de monte.
Un área restringida
Según la resolución 991 firmada el 25 de septiembre por Sergio Marinelli, la Cuenca del Tunuyán Superior es una zona en la que sigue restringida la realización de nuevas perforaciones, pero autorizó algunas excepciones. Entre los exceptuados, aparecen los hermanos Soto.
Soto comenzó a perforar en enero de este año.
Desde el año 2011 están prohibidas las perforaciones en la zona y existían varias solicitudes de permisos que estaban esperando resolución. En el año 2017 a través de la resolución 1542 Sergio Marinelli dispuso la creación de un "Registro de Otorgamiento de Permisos de Perforación" con el objetivo de aplicar "prioridades" ante la creciente escasez del recurso hídrico provincial. En base a ello, a través de la resolución 466 del año 2018 el Departamento General de Irrigación determinó un listado de 10 expedientes para incorporarlos en el Registro de Otorgamiento de Permisos de Perforación.
Sin embargo, el expediente de los hermanos Soto no figura en ese listado y recién se agregó en 2024 a través de la resolución 0187. Es allí que el superintendente Sergio Marinelli amplía el listado anterior y suma otros cuatro expedientes "que por distintas razones que exceden a la voluntad de las partes no fueron incluidos originariamente en el registro". Entre esos expedientes aparece el 708.736 del 2011 de Francisco y Gustavo Soto.