El portavoz del primer ministro británico, Keir Starmar, desestimó este viernes un eventual retiro de apoyo por parte de Estados Unidos a Reino Unido luego de que trascendió que el país norteamericano analizaba revisar su respaldo en la disputa por las Islas Malvinas debido a las tensiones con aliados de la OTAN por la guerra contra Irán.
Según un informe de Reuters, la reacción se produjo luego que un correo electrónico interno del Pentágono sugiriera evaluar medidas de presión contra países que no habrían acompañado plenamente las operaciones militares lideradas por Washington.
En ese sentido, se indicó que, entre las opciones mencionadas figuraba reconsiderar el apoyo diplomático de Estados Unidos a “posesiones imperiales” europeas de larga data, como las Malvinas.
“No podríamos ser más claros sobre la postura del Reino Unido respecto a las Islas Falkland. Es una posición de larga data y no ha cambiado”, expresó Starmar, a la vez que añadió: “El derecho de los isleños a la autodeterminación es primordial y la soberanía recae en el Reino Unido. Esa ha sido nuestra postura constante y seguirá siéndolo”.
El vocero manifestó además que Londres transmitió esa posición “de forma clara y coherente a las sucesivas administraciones estadounidenses”, mientras que los medios británicos BBC y The Telegraph indicaron que el gobierno recordó que los habitantes del archipiélago votaron a favor de seguir siendo un territorio británico de ultramar, argumento central en la posición de Londres.
Islas Malvinas
Las palabras de Milei que incomodaron al Reino Unido
Javier Milei dijo que desde su administración están “haciendo” todo lo “humanamente” posible para que las Islas Malvinas vuelvan a “manos” de la Argentina.
Así lo expresó Milei en declaraciones en Neura: “Nosotros estamos haciendo todo lo humanamente posible para que las Islas Malvinas vuelvan a manos de Argentina. La soberanía no se negocia, pero hay que hacerlo de manera criteriosa, hay que hacerlo con cerebro”.
“Hay una frase de Marshall que a mí me encanta, que dice: ‘Cerebro frío al servicio de corazón caliente’”, agregó el mandatario nacional en medio de rumores crecientes que dan cuenta de una intención de Estados Unidos de dejar de apoyar la postura Británica.