La política argentina suele ofrecer giros argumentales difíciles de explicar sin recurrir a la estricta necesidad de alineamiento partidario. El inminente debate en la Cámara de Diputados para desarmar el esquema de subsidios al gas por "zona fría" puso bajo la lupa el drástico cambio de posición del gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, y diputado nacional, Luis Petri.
Es que hace apenas cinco años, ambos dirigentes mendocinos alzaron la mano en el Congreso para incluir a su provincia en el beneficio que permitía a los ciudadanos abonar facturas hasta un cuarenta por ciento más baratas. Hoy, con el viento político soplando en otra dirección, el panorama es radicalmente opuesto y la prioridad parece estar puesta en garantizarle la paz fiscal a la Casa Rosada. Ahora lo harán con seguridad Lisandro Nieri, Pamela Verasay, Alvaro Martínez, Mercedes Llano, Facundo Correa Llano y Julieta Metal.

En 2021, la ampliación del régimen fue leída por el radicalismo mendocino como una conquista para aliviar los bolsillos de sus coprovincianos durante los crudos meses de invierno. Sin embargo, la urgencia de mantener una relación armoniosa con el gobierno de Javier Milei alteró las prioridades provinciales. Alfredo Cornejo ya dio la orden a sus diputados alineados de votar a favor de la anulación del beneficio, una postura que comparte plenamente Luis Petri desde su espacio político.

Ambos dirigentes buscan mostrarse como aliados confiables y dejar tranquilo al Presidente en su cruzada por el déficit cero, aun cuando eso signifique que miles de hogares mendocinos deban afrontar subas dramáticas en sus boletas de gas. El pragmatismo político, una vez más, terminó ganándole la pulseada a las antiguas promesas de campaña. Del populismo al déficit cero, así son Cornejo y Petri, camaléonicos, quizá por eso no se soportan.
Los cambios
El texto, que obtuvo dictamen la semana pasada en un plenario de las comisiones de Energía y Presupuesto, propone reemplazar el criterio actual de subsidios, basado principalmente en la ubicación geográfica, por un esquema focalizado según el nivel de ingresos de los hogares. Con ese cambio, cerca de 3,5 millones de hogares dejarían de acceder automáticamente al subsidio y tendrían que acreditar vulnerabilidad económica para conservarlo.
Al nuevo Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) podrán acceder familias con ingresos inferiores a tres canastas básicas -unos $4,3 millones, según los últimos datos del Indec-, beneficiarios con Certificado de Vivienda Familiar (ReNaBaP), personas con Certificado Único de Discapacidad y veteranos de Malvinas. Sabemos que después van cambiando el monto para acceder y así van quedando todos sin ningún beneficio.