Así como el oficialismo logró los números para aprobar la reforma del Régimen de Zonas Frías en Diputados, el el Senado el proyecto parece haber entrado en terreno fangoso. Algunos aliados, como los senadores mendocinos Mariana Juri y Rodolfo Suarez, ponen reparos y exigen modificaciones al proyecto que se aprobó en la Cámara de Diputados. "En el Senado la discusión ni ha comenzado aún. Estamos todavía con los temas de la semana próxima", aseguró Mariana Juri.
La demora no es casual. Así como el tratamiento se apuró en la Cámara de Diputados, en la Cámara Alta el paso del tiempo es considerado como un triunfo. Sobre todo por una cuestión de estacionalidad y el impacto que tendría en los bolsillos de los afectados la eliminación del Régimen de Zonas Frías justo en los meses de mayor consumo de gas.
A diferencia de lo que ocurrió en Diputados, donde legisladores aliados como los mendocinos Lisandro Nieri y Pamela Verasay acompañaron el proyecto del oficialismo, en el Senado hay reticencia a aprobar el texto tal cual llegó de la Cámara Baja.
El gobierno necesita contar con el respaldo de los gobernadores para poder sancionar la ley, por lo que todo indica que se abre ahora un periodo de negociación que podría prolongarse más de lo pensado.
En la Cámara de Diputados la votación fue 132 a favor, 105 en contra y 4 abstenciones. Para conseguir los votos, el gobierno negoció “compensaciones” al suministro de energía para “zonas cálidas” y así se aseguró el acompañamiento de legisladores de provincias del norte.
La norma impulsada por el Gobierno Nacional tiene como objetivo la modificación de la ley 27.637 que regula el Régimen de Zona Fría y que en 2021 extendió su alcance a distintas zonas del país como gran parte de Mendoza, la provincia de Buenos Aires, el centro y sur de Córdoba, el sur de Santa Fe y San Luis.
En la actualidad, los usuarios mendocinos reciben una bonificación de entre el 30% y el 50% dependiendo de la zona. Además, el 58% de los usuarios está inscripto en el Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
Si el proyecto, que ya obtuvo media sanción en Diputados es aprobado en la Cámara Alta, la gran parte de los usuarios de Mendoza perderá la bonificación y tendrá aumentos entre el 43% - en el caso de los que hoy tienen el 30% bonificado - y el 100% dependiendo del caso.