Condenaron a un testigo por modificar su declaración en el juicio de Walter Bento
Barrera, su esposa y los dos hijos de esta mujer fueron condenados a prisión perpetua por el secuestro y el crimen del despachante de aduanas Diego Aliaga.
Condenaron a dos años de prisión a Diego Barrera por cambiar su declaración en el juicio contra el ex juez Walter Bento.
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Condenaron a dos años de prisión a Diego Barrera por cambiar su declaración en el juicio contra el ex juez Walter Bento. Barrera modificó la comparecencia ofrecida en la etapa de instrucción, por lo que el Tribunal Federal N.°2 lo declaró culpable al aceptar la solicitud del fiscal Federico Baquioni.
La investigación inició luego de que los fiscales generales Dante Vega y Gloria María André detectaran contradicciones entre las dos exposiciones del implicado, quien en un primer momento dio detalles acerca del mecanismo para negociar libertades, beneficios procesales y arrestos domiciliarios, mientras que nombró a diferentes abogados y miembros de las fuerzas de seguridad como partícipes activos en esa asociación ilícita.
No obstante, en 2023 afirmó haber sido víctima de presuntas represalias ejercidas por miembros del Ministerio Público Fiscal (MPF), letrados que lo asistieron legalmente y dirigentes políticos, en tanto que señaló que su testimonio fue “armado” y agregó que no conocía a Bento.
Barrera, su esposa y los dos hijos de esta mujer fueron condenados a prisión perpetua por el secuestro y el crimen del despachante de aduanas Diego Aliaga, caso que derivó en la investigación contra Walter Bento.
Walter Bento
Las contradicciones de Diego Barrera en el caso Bento
En su primera declaración, de febrero de 2021, tras solicitar garantías de seguridad para él y su familia, Barrera explicó su vínculo con el fallecido Aliaga y el amplio conocimiento que este tenía del fuero federal mendocino.
De acuerdo a su testimonio, Aliaga le había explicado el mecanismo mediante el cual se obtenían resoluciones judiciales favorables a cambio de importantes sumas de dinero, donde el despachante oficiaba como intermediario entre abogados, detenidos y funcionarios judiciales, mientras que señaló a Bento como la cabeza de esa estructura.
En esa declaración describió la supuesta modalidad utilizada para negociar libertades, prisiones domiciliarias y otros beneficios procesales, donde las personas interesadas eran contactadas por intermediarios que analizaban cada caso antes de establecer el monto exigido para concretar la maniobra. De acuerdo con su relato, luego el dinero era entregado en la vivienda de Aliaga y, posteriormente, llegaba a Bento.
Meses después, en julio de 2021, Barrera volvió a presentarse espontáneamente ante la fiscalía para ratificar íntegramente sus dichos y negar la autenticidad de un audio que buscaba desacreditar su testimonio.
El 27 de ese mes, volvió a ampliar su declaración, donde señaló que contaba con elementos para aportar a la investigación, entre lo que se hallaban audios, conversiones y documentación que comprometía a Bento y a los demás acusados. Incluso ofreció entregar su teléfono celular para respaldar sus dichos.
Sin embargo, cuando lo convocaron a declarar durante las audiencias del juicio oral, celebradas en noviembre de 2023, Barrera revirtió por completo la versión que había sostenido durante la investigación.
Ante el Tribunal Oral Federal N°2 mendocino aseguró que todo lo que había declarado dos años antes fue producto de presuntas presiones ejercidas por integrantes del Ministerio Público Fiscal, distintos abogados que lo habían asistido y dirigentes políticos.
Barrera también aseguró no conocer al exjuez Bento, relativizó el contenido de sus manifestaciones anteriores y atribuyó sus dichos al incumplimiento de los supuestos compromisos asumidos por quienes lo habrían convencido de declarar durante la etapa de instrucción.
Ante ello, concluida su declaración en el debate, los fiscales generales André y Vega solicitaron la extracción de testimonios para investigar la posible comisión del delito de falso testimonio.