El ministro de Educación, Tadeo García Zalazar, puso en marcha su campaña como precandidato a gobernador y aseguró que quiere ser gobernador "para representar y defender a quienes hacen las cosas bien y quieren salir adelante". En este sentido, el exintendente de Godoy Cruz aseguró que la política se acostumbró a "medir la macro" pero no aprendió "a medir la marcha de la vida de la gente".
"La política aprendió a medir la macro, pero parece que todavía no aprendió a medir la marcha de la vida de la gente. Por eso se equivoca. Es necesario enfocarse en mejorar la vida cotidiana. Porque cuando las personas no consiguen tranquilidad aun haciendo un gran esfuerzo, el problema ya no es individual. Es colectivo", sostuvo Tadeo García Zalazar en un extenso mensaje difundido en sus redes.
Detrás de esa frase parece esconderse una diferenciación con las políticas de gobierno de La Libertad Avanza, más allá de que existe una sociedad electoral con Cambia Mendoza. "Hay algo que me preocupa. Y, por eso, me ocupa. La mayoría de las personas hacen todo lo que se supone que hay que hacer: trabajan, estudian, emprenden, invierten, se capacitan... pero igual sienten que cada vez les cuesta más salir adelante. Esa es la conversación que quiero poner sobre la mesa para la etapa que viene en Mendoza", destacó.
Pero además de ello, intentó mostrar cuál es el camino de evolución que debe seguir la provincia de Mendoza, dando a entender cuál es el paso que le falta dar a la gestión de Cambia Mendoza. "Durante años el gran desafío fue ordenar y fijar las bases para el crecimiento. Era indispensable y se hizo bien. Hoy tenemos un Estado mejor. El nuevo desafío es que lo conseguido empiece a sentirse en la vida de quienes todos los días hacen el esfuerzo por salir adelante. A esa gente quiero hablarle", aseveró en modo candidato.

"Quiero ser el próximo gobernador de Mendoza para representar y defender a quienes hacen las cosas bien y quieren salir adelante. Sé de lo que hablo porque fui intendente y, luego, cuando tuve la posibilidad de decidir desde dónde servir a Mendoza como ministro, elegí trabajar para mejorar la educación y ocuparme del lugar donde la pobreza produce más dolor: la niñez y la adolescencia. Esa experiencia reafirmó mi convicción de que la próxima etapa de Mendoza tiene que volver a poner el esfuerzo de las personas en el centro de la agenda pública. Porque el día que hacer las cosas bien sea suficiente, los mendocinos habremos dado el paso más importante de todos", finalizó.