Esta semana, 6 jugadoras de hockey, de entre 25 y 30 años, fueron imputadas por el supuesto abuso contra una adolescente de 16 años que fue sometida, junto a cinco compañeras, a un violento “bautismo” de ingreso a la primera división del Club Alemán de Mendoza.
Los hechos ocurrieron en abril del 2023 cuando la denunciante tenía 16 años. En una entrevista para diario Clarín, la víctima contó las horrendas prácticas que tenían las deportistas, algunas profesionales.
"Estuve más de una hora vendada, como en una sesión de tortura, tenía los ojos hinchados de llorar, me sentí humillada, chiquita", la joven. Tras aquel episodio, la joven dejó el club del que había formado parte desde que tenía 8 años. El trauma fue tal que, tras pasar seis meses en otro club decidió dejar el deporte.
"No extraño el hockey como deporte porque sigo haciendo gimnasia. Pero sí extraño el espacio que me dio ese deporte que es muy bonito, donde podía ser mi mejor versión, como jugadora, como capitana y compañera", confesó.
"El club Alemán era mi lugar de pertenencia, donde pasé la mayor parte de mi infancia y mi adolescencia. Ahí estaban mis amigas, los entrenamientos, los torneos, todo lo que me fascinaba", dijo la joven que posteriormente fue dejada de lado por haber "roto el código de silencio".
Club Alemán: el relato de terror
"La capitana nos fue a buscar diciendo que todo estaba listo en el baño de la cancha de hockey. Después nos hicieron armar una fila en la puerta del baño, para que entráramos una por una. Cuando estábamos todas dentro L. (se resguarda el nombre) dio la orden de que nos quedáramos en bombacha y de que nos sacáramos el corpiño. En ese momento una de ellas acotó que podíamos quedarnos con la calza puesta. L. añadió que teníamos 30 segundos para taparnos los pezones con papeles que nos dejaron en la mesada. Al menos cuatro nos daban órdenes. Y una de mis compañeras (eran seis las que fueron sometidas al rito) pidió que no nos graben, pero igual lo hicieron", relató la joven en la denuncia.
"M. pasó por cada una de nosotras poniéndonos ají en los labios y en la lengua en reiteradas veces. A mí me ardía mucho, ya que me dio una reacción alérgica. Les pedí varias veces que dejaran de hacerlo, pero su respuesta era colocarme más y más. Me ardió al punto que me largué a llorar del ardor que sentía", consta en la causa judicial.
“A la cuenta de 3 griten gol, pero con mucha emoción'. Al abrir la boca para poder gritar nos metieron una salchicha a la fuerza. Cuando gritamos A. (una de las iniciantes) se cayó al piso y otra se tapó la boca al gritar. Como no les pudieron meter la salchicha en la primera intención, las obligaron a abrir la boca para meterles la salchicha después. Mientras todo esto pasaba seguían untándonos más mezclas con sus manos tocándonos nuestros brazos, panza y piernas. Luego M. (una de las jugadoras de primera) me puso una morcilla entre la calza y la bombacha”, agrega la denuncia.