Lo que comenzó como una pequeña filtración se ha transformado en un verdadero foco de conflicto para los residentes de la calle Río Negro al 271, en la Ciudad de Mendoza.
A pesar de los reiterados llamados a las autoridades correspondientes, la solución no llega y el malestar crece al ritmo del derroche de agua.
"El agua corre día y noche, y mientras nos piden que cuidemos el recurso por la crisis hídrica, acá se desperdician miles de litros frente a nuestra puerta", comentó uno de los vecinos afectados.
Al problema del agua se le suma un reclamo por el estado de las veredas. Los vecinos denuncian que, entre las raíces de los árboles y el deterioro propio del paso del tiempo, caminar por la cuadra se ha vuelto una actividad de riesgo.