Dos vecinos de la calle Urquiza en Guaymallén vivieron una pesadilla en la mañana de este miércoles. Los jóvenes fueron víctimas de un violento asalto donde no solo les arrebataron sus pertenencias sino que se expuso una situación de vulnerabilidad provocada por obras inconclusas que llevan más de un año afectando la zona.
El hecho ocurrió cuando la pareja salía a trabajar y fue sorprendida por delincuentes que, bajo amenazas y con violencia, los obligaron a entrar a la vivienda. Una vez dentro, los delincuentes desvalijaron la casa y le pidieron ayuda a las víctimas para trasladar los aparatos que robaban.
Además, se llevaron una trafic Sprinter que se encontraba estacionada en la vía pública. El robo del vehículo generó una indignación particular entre los afectados porque la Sprinter no estaba en el garaje de la vivienda, sino estacionado a media cuadra, debido a que el puente de acceso a la propiedad está en obra.
Los vecinos denuncian que la Municipalidad de Guaymallén inició obras en el lugar hace ya un año, pero los trabajos no terminan nunca. Esta negligencia obliga a los propietarios a dejar sus vehículos a la intemperie y lejos de sus hogares, convirtiéndolos en "blancos fáciles" para la delincuencia.
El reclamo por la finalización de las obras y el pedido de mayor seguridad en la zona se han vuelto constantes, pero las soluciones no llegan.