En los últimos meses, los vecinos de Lunlunta, Maipú, vienen denunciando una ola de inseguridad incontenible. Según describen los propios damnificados, la situación es complicada: "Todos los días le toca a un vecino diferente".
El último de los hechos que encendió las alarmas quedó registrado en una filmación de seguridad. En el video se observa claramente a dos sujetos mientras intentan forzar los accesos para ingresar a robar a un salón ubicado sobre la calle Anchorena.
Lo que más indigna y preocupa a la comunidad es la impunidad con la que se mueven los delincuentes, ya que las medidas de prevención privada parecen haber quedado obsoletas ante la audacia de los ladrones.
"La mayoría de nosotros tenemos contratada alarma, pusimos cerco perimetral y cámaras de seguridad en las propiedades, pero igualmente se las ingenian y entran a robar", graficó con impotencia un habitante de la zona.
La tensión vecinal sumó un nuevo capítulo en la intersección de las calles Mística y Verdad, esquina Laprida. Allí, un malviviente ingresó a una vivienda con la clara intención de sustraer una motocicleta.
Afortunadamente, la maniobra fue advertida a tiempo por un vecino de la cuadra, quien no dudó en activar la alarma comunitaria. Al escuchar el estruendo de la sirena, el delincuente se vio cercado y abortó el plan, aunque logró darse a la fuga llevándose los cascos de seguridad.