A partir del 1 de agosto, la factura de la luz en Mendoza tendrá un nuevo aumento promedio del 3,4%. La medida responde directamente a la actualización en los precios mayoristas fijada por la Secretaría de Energía de la Nación.
El Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE) formalizó el incremento mediante la Resolución 173/2026. A diferencia de otras ocasiones, este retoque responde únicamente al costo del insumo energético a nivel nacional.
El Valor Agregado de Distribución (VAD), el componente local de la factura, no sufrirá cambios en el trimestre agosto-octubre, debido a que la inflación acumulada no alcanzó el piso del 7% requerido para autorizar un recargo.
El impacto según el consumo y nivel de subsidios
Dado que casi el 85% de los usuarios en la provincia corresponden al sector residencial, el organismo regulador detalló cómo puede variar la factura en los hogares según su perfil de consumo y segmentación:
- Hogares subsidiados con consumo moderado (hasta 600 kWh bimestrales): tendrán el menor impacto, con una suba promedio de apenas el 1%. Esto equivale a un incremento mensual de entre $179 y $580.
- Hogares subsidiados de alto consumo (más de 600 kWh bimestrales): El ajuste promediará el 1,5%, traduciéndose en montos que irán desde los $720 hasta los $19.000 por mes, dependiendo del gasto energético.
- Usuarios sin subsidio (Nivel 1): Sufrirán un alza media del 1,6%, con variaciones que rondarán entre los $400 y los $20.000 mensuales según la demanda del inmueble.
En tanto, para atenuar el golpe en los meses de mayor demanda por las bajas temperaturas, el Gobierno nacional ratificó que continuará aplicando bonificaciones extraordinarias en el esquema de subsidios durante todo agosto.
Para la franja de usuarios residenciales subsidiados, se mantendrá un descuento adicional del 16,59% sobre el tope base de 300 kWh mensuales. Sumado a las rebajas previas, el beneficio total alcanza una quita del 66,59% sobre ese bloque de consumo.
Este esquema de protección tarifaria seguirá vigente además para entidades de bien público, clubes de barrio, instituciones deportivas locales y otras organizaciones comunitarias sin fines de lucro.