Fin de la pax cambiaria: el dólar minorista se fue a $1.430
El dólar mayorista tocó su nivel más alto desde el 9 de febrero y, este jueves, la brecha con el techo de la banda de flotación ($1.605,40) se ubicó en un 14%.
Tras operar en mínimos por casi dos meses desde el inicio del nuevo esquema cambiario, el dólar volvió a subir este jueves. En el segmento minorista, el promedio de las entidades financieras se ubicó en $1.431,58 del Banco Central (BCRA), mientras que en el Banco Nación (BNA) avanzó $10 y alcanzó los $1.425 para la venta.
El spot cerró $1.408 para la venta, tras escalar $10 el martes y otros $18,5 el miércoles. El dólar mayorista tocó su nivel más alto desde el 9 de febrero y, este jueves, la brecha con el techo de la banda de flotación ($1.605,40) se ubicó en un 14%. En total, se operaron en el segmento contado más de u$s213 millones.
En tanto, los contratos de dólar futuro cerraron con mayoría de alzas de hasta 0,7%. El mercado ‘pricea’ que el tipo de cambio mayorista llegará a los $1.408 para fines de febrero. El volumen de futuros llegó a u$s1.386 millones en la jornada.
Entre los paralelos, el dólar MEP, trepa 0,6% a $1.433,96, mientras el contado con liquidación (CCL) sube 1% a $1.479,57. En tanto, el dólar blue cae $10 a $1.450 para la venta.
La decisión oficial de no convalidar instrumentos a tasa fija en la última licitación del Tesoro tuvo un efecto inmediato: se liberaron pesos al mercado y el dólar reaccionó.
Dólar
La caución en pesos a un día, opera en esta jornada a 17,9% TNA. Operadores de la plaza señalaron que la ausencia de instrumentos a tasa fija redujo la absorción de pesos, lo que presionó a la baja las tasas cortas y, en paralelo, incentivó una mayor demanda de cobertura cambiaria.
El Tesoro colocó la totalidad de lo previsto (u$s150 millones) del nuevo Bonar 27 (AO27), con una demanda que estuvo en torno a u$s868 millones. La tasa de corte fue de 5,89%, inferior al cupón de 6%, y se logró emitir el bono sobre la par.
En el mercado explicaron que, al no convalidar instrumentos a tasa fija y no absorber el total de los vencimientos, se liberaron pesos al mercado y “esa mayor liquidez presionó a la baja las tasas cortas y redujo momentáneamente el atractivo del carry trade”.
“No se trata de un quiebre estructural, sino de la sensibilidad propia de un esquema que depende de la absorción monetaria y del diferencial de tasas”, afirmó el especialista, y agregó: “Mientras el Gobierno mantenga tasas reales positivas y capacidad de absorber liquidez cuando sea necesario, la estabilidad puede sostenerse”.
En tanto, en la licitación en pesos el “rollover” fue de 93%, “esto no debiera preocupar en un contexto en que la liquidez del sistema en pesos viene algo ajustada y en que no se ofrecieron en esta ocasión papeles cortos de tasa fija”, agregó el experto.