Ya casi no es novedad, todos los días vemos un negocio que cierra en el centro mendocino. Los motivos son varios y los distintos factores influyen de manera diferente: tiene que ver la zona, el rubro, el alquiler, la cantidad de empleados y la estrategia comercial que haya desarrollado para enfrentar -una vez más- un escenario de caída general del consumo debido a los bajos salarios.

Y mientras los comerciantes del centro mendocino, van lidiando con todos esos temas, van desapareciendo más negocios. También el centro va dejando de ser un lugar atractivo para distintas instalaciones comerciales, que lo abandonan buscando zonas con otro tipo de clientes.
Ahora le tocó el turno a la tradicional casa de ropa Dionne, que estaba ubicada en calle Espejo, casi 9 de Julio. Durante décadas se mantuvo en ese lugar hasta que ahora cerró sus puertas y terminó la vida de un negocio que era muy conocido por los mendocinos.

La vida comercial de los centros de las diferentes provincias del país y del mundo se apaga, y al menos en Mendoza todavía no han sabido cómo revertir la situación.. Es que cada vez llega menos gente al centro y son muchos más los que buscan evitarlo a como de lugar.

Por otra parte, ha explotado la apertura de centros comerciales de poca superficie en departamentos como Luján de Cuyo, Maipú, Godoy Cruz, Guaymallén y Las Heras; lo que hace que la ciudad vaya quedando más vacía en lo que a emprendimientos comerciales se refiere.