La Asociación de Viñateros de Mendoza emitió un comunicado en el que expresaron su profunda preocupación, alarma y repudio ante la severa crisis estructural que atraviesa la vitivinicultura provincial. Según explicaron, el sector se encuentra ante "un escenario de asfixia económica que amenaza con la liquidación definitiva del pequeño y mediano productor y la destrucción del entramado socio-productivo de la provincia.
En el comunicado expusieron datos estadísticos oficiales e informes técnicos del sector que confirman que la última cosecha registró una merma superior al 12% en comparación con el ciclo anterior. Contrariamente, en San Juan se observa un crecimiento en la cosecha cercano al 20% de un año al otro.
A este desplome productivo, advierten, se le suma un "desequilibrio financiero insostenible". Mientras que los insumos básicos y costos operativos, tales como energía eléctrica, combustibles, jornales, agroquímicos, impuestos y tasas municipales y provinciales, han sufrido fuertes incrementos.

También denunciaron que el precio percibido por el productor por su uva o por el vino elaborado con ella no solo se encuentra en valores equivalentes o inferiores a los de hace dos y tres años, sino que los plazos de pago cada vez son más largos.
Según entienden desde la Asociación, la "parálisis productiva" ha llevado al "abandono de un número creciente de fincas y viñedos"
Y argumentaron que el sector vitivinícola representa aproximadamente el 15% del PBI provincial y contiene más de 100.000 puestos de trabajo directos e indirectos, además de ser "base fundamental para el turismo, la gastronomía, la hotelería y la proyección internacional de Mendoza".
Es por ello que desde el sector exigen "condiciones razonables de previsibilidad, fuentes de financiamiento para nuestras labores, prórroga de obligaciones imposibles de afrontar y reglas de juego comerciales claras que impidan el despojo del viñatero". Y elevaron un pedido al Gobierno Provincial y Nacional para "redefinir las políticas hacia el sector agroindustrial, recordando que el desarrollo de la provincia no se agota en las decisiones de escritorio, sino en la sostenibilidad de sus valles productivos".