Público-privado
Cómo funcionará desde febrero el Hospital de Luján
El Grupo Olmos comenzará a gestionar el Hospital de Luján de Cuyo a partir del 1 de febrero. Primero con la apertura de consultorios externos con turno previo y a partir del 15 de febrero con demanda espontánea de media y baja complejidad.El Hospital de Luján de Cuyo funcionará con un esquema de complementación público-privada: es un hospital público, financiado y controlado por el Estado provincial, pero gestionado por una empresa privada adjudicataria, que asume la administración operativa y la inversión comprometida. La concesión fue otorgada por 15 años, con una inversión superior a 5.100 millones de pesos.
"Es una innovación que no se ha hecho antes en la Argentina. El Estado controla, define reglas claras y garantiza el acceso; el privado optimiza recursos, invierte y gestiona con eficiencia. Si funciona bien, es un camino que muestra que se pueden hacer reformas profundas con seriedad y responsabilidad”, afirmó el gobernador Alfredo Cornejo.
El ministro de Salud y Deportes, Rodolfo Montero, explicó en detalle cómo será la puesta en funcionamiento del hospital. “Este va a ser siempre un hospital público. No se entrega la llave del hospital, se trata de una gestión privada sobre un servicio público, con el objetivo central de llevar más servicios de salud a los lujaninos”, aclaró el ministro.
Logramos dar otro paso adelante, siendo pioneros en gestión. En febrero comenzará a funcionar en nuestra provincia, el primer hospital público de gestión privada del país.
— Alfredo Cornejo (@alfredocornejo) January 15, 2026
Junto al ministro @diegosantilli y al intendente de Luján de Cuyo, @estebanallasino, firmamos el contrato… pic.twitter.com/sVxHgY0Bdk
La primera etapa, que comenzará el 1 de febrero, contempla la apertura de consultorios externos con turnos programados en especialidades como pediatría, neumología pediátrica, medicina familiar, clínica médica, ginecología, cardiología, urología, traumatología y otras.
Los turnos podrán solicitarse a través de la aplicación Mendoza por Mí y de la línea 148 para quienes no tengan obra social, mientras que las personas con cobertura podrán gestionarlos mediante los mecanismos que disponga la concesionaria.
A partir del 15 de febrero, se habilitará una segunda etapa, con atención de demanda espontánea de baja y media complejidad, que funcionará de 8 a 20, permitiendo atender consultas frecuentes como fiebre, cuadros gastrointestinales, traumatismos leves o heridas.
El proceso de ampliación se extenderá durante 18 meses, período en el que se avanzará con la obra civil para incorporar quirófanos, internación, laboratorio, servicios de imágenes y nuevas especialidades, hasta completar el hospital en su totalidad.
Montero explicó que “aquí se van a atender pacientes con y sin obra social de la misma manera. Ningún paciente va a pagar. En el caso de quienes no tengan cobertura, la Provincia financia las prestaciones; y en el caso de quienes sí la tengan, se factura a la obra social correspondiente”.
El contrato prevé que entre el 40 % y el 60 % de la capacidad del hospital esté destinada a pacientes con cobertura pública exclusiva, con financiamiento provincial a través del sistema de pago por servicio, utilizando como referencia el nomenclador del Reforsal. El cumplimiento del contrato será fiscalizado por una Unidad Técnica de Control que evaluará calidad, plazos y gestión.
La historia del hospital
Fue en mayo 2011 que Celso Jaque, entonces mandatario provincial, anunció que, antes de terminar su mandato (en diciembre de ese mismo año), iba a abrir una licitación para iniciar la primera etapa de la construcción. En esa época, el departamento estaba en manos del exdemócrata devenido en peronista, Omar Parisi.
En 2014, durante la gestión de Francisco Paco Pérez, se dieron los primeros pasos con la compra del terreno y la realización del proyecto. Pero, tiempo después se frenó por falta de financiamiento. Ahí también se inició un proceso de inconvenientes con la empresa responsable de los primeros trabajos.
Un año más tarde, Danilo de Pellegrin S.A reclamó el pago de intereses moratorios y variaciones de precios; lo que provocó nuevas demoras. En 2016, ya con Cornejo como gobernador, se realizó un nuevo convenio y se planeaba culminar los trabajos en 2018, pero la empresa no cumplió con los plazos y el gobierno la demandó y rescindió el contrato.
En 2019, tras un nuevo llamado a licitación, se retomaron las obras y se logró culminar la primera etapa. Desde entonces se puede ver el edificio con su cartel de "Consultorios Externos".
En 2022, el tema volvió a estar la agenda pública cuando el intendente, Sebastián Bragagnolo, anunció que se había reunido con el entonces gobernador Rodolfo Suarez, quien le había prometido que en septiembre de ese año que iba a llamar a una nueva licitación para concretar la segunda parte del proyecto. La idea era terminar la guardia de atención, el sector de farmacia y las nuevas salas de diagnóstico por imágenes.
Esto solo quedó en anuncio y no fue hasta julio de 2023 que se concretó el llamado a licitación. El momento fue más que oportuno ya que Mendoza estaba inmersa en la campaña electoral, pero en noviembre se supo que la licitación se había caído y todo volvió a quedar en la nada misma.
En diciembre del 2024, Alfredo Cornejo llamó a una conferencia de prensa en el cuarto piso de Casa de Gobierno, allí presidió una mesa en la que se encontraba sentado junto al ministro de Salud y Deportes, Rodolfo Montero, y el intendente de Luján de Cuyo, Esteban Allasino.
El encuentro fue para anunciar algo "innovador", el Hospital de Luján se iba a terminar bajo un modelo público-privado y se iba a llamar a una nueva licitación para la construcción y explotación del proyecto. El llamado se concretó recién en mayo del 2025.
En noviembre del 2025 se adjudicó la concesión al Grupo Olmos que gestionará el Hospital de Luján por los próximos 15 años.
