Negociaciones
Gobernadores dialoguistas condicionaron su apoyo a la reforma laboral a eventuales compensaciones
Tres gobernadores dialoguistas mantuvieron un encuentro con Santilli. Se cocina una reunión masiva en el CFI por el capítulo tributario de la norma.Antes de avanzar con la reforma laboral que el Gobierno quiere empezar a discutir en el Senado el próximo 11 de febrero, el Gobierno intenta alinear las voluntades de los gobernadores que ya jugaron fuerte en el pasado a favor de los intereses de la Casa Rosada. En la mesa política de la administración libertaria, que volvió a reunirse este jueves al mediodía, consignan que los cambios al proyecto oficial serán menores y que las compensaciones a los distritos por la pérdida de recursos- serán por fuera de la ley y según cómo voten los legisladores de los distritos. Los mandatarios provinciales condicionan su apoyo y la semana que viene podría haber una reunión de ejecutivos provinciales en el Consejo Federal de Inversiones (CFI)
Más temprano, Diego Santilli aceptó la invitación de último momento para asistir a la Casa de Salta, en la Capital, para reunirse con el anfitrión Gustavo Sáenz y sus pares de Tucumán, Osvaldo Jaldo; y Catamarca, Raúl Jalil; con quienes ya había tenido encuentros a solas en las últimas semanas.
Los ejecutivos provinciales que, con movimientos en el Congreso y deserciones del bloque peronista le permitieron a La Libertad Avanza erigirse como la primera minoría en la Cámara Baja condicionaron su apoyo a la reforma laboral a eventuales compensaciones.
Temen que el capítulo tributario de la ley que empezará a discutirse en el Senado y afecta las cuentas provinciales por la reducción de Ganancias, un impuesto coparticipable, no compense a los distritos.

“Seguramente no vamos a resignar un peso, lo que no quiere decir que podamos acompañar la ley con algunos instrumentos paralelos por los recursos que se puedan perder por la ley”, sostuvo el tucumano Jaldo en declaraciones a Mitre, al salir de la reunión.
Más allá de las declaraciones más duras, los tres gobernadores "dialoguistas" se mostraron dispuestos a respaldar la reforma. “Si se respetan los intereses de las provincias, vamos a acompañar”, dijo Sáenz. El anfitrión del encuentro enfatizó que la baja en la recaudación por la caída en el consumo significará para su provincia una pérdida de casi 80 mil millones de pesos. “Hemos planteado alternativas al ministro”, destacó.
El salteño, como Jalil y Jaldo coincidieron en que es imprescindible una modernización laboral. “Nosotros estamos preocupados por algunos temas de la ley, pero estamos conformes con el trabajo de Diego Santilli y Martin Menem. Creo que vamos a llegar a un buen término. Si le va bien al Presidente, nos va bien a todos”, sentenció Jalil, que tras retirar a sus gobernadores del bloque del peronismo y apoyar el Presupuesto se quedó con el control total de la mina Bajo de la Alumbrera. El catamarqueño celebró, en tanto, el tratamiento de la ley de glaciares que le devolverá a las provincias mayor control sobre los mismos y con repercusiones en la actividad minera.
Santilli enfatizó que es necesaria una reducción impositiva. “Fue una reunión positiva. Queremos que Argentina tenga formalización laboral y hablamos sobre las cuentas fiscales de cada una de las provincias entendiendo que los argentinos queremos que haya baja de impuestos. Estamos haciendo un trabajo conjunto con los gobernadores y el ministro de Economía”, afirmó el ministro del Interior tras dejar la Casa de Salta y antes de dirigirse a la Rosada para participar de la reunión de mesa política.
De esa instancia participaron el jefe de Gabinete Manuel Adorni, Karina Milei, Martín Menem, Patricia Bullrich, Luis Caputo y Santiago Caputo. “Nosotros queremos bajar impuestos y las provincias se resisten. Ese es el tema”, sinceró uno de los ministros presentes.
Una de las alternativas que manejan en la Rosada y que tendría gusto a poco para los gobernadores es que el impacto de la baja impositiva sea progresiva para que no se sienta tanto en 2027.
Otro de los participantes de la reunión advirtió que no habrá modificaciones de fondo y que cualquier ayuda a los distritos dependerá de cómo voten sus legisladores. La bancada que conduce Bullrich en el Senado está dispuesta a habilitar reformas durante el debate.
En el Gobierno no quieren bajar la bandera de la baja de impuestos que significaría el capítulo tributario de la ley. “Para nosotros es importante porque baja el costo argentino”, consignó uno de los participantes de la reunión.
La intransigencia del Gobierno puede derivar en otra reunión con asistencia perfecta de los gobernadores en el CFI, como la que el año pasado reunió a los peronistas más duros con los aliados electorales del oficialismo para impulsar el proyecto de ley para coparticipar el fondo de ATN y el impuesto a los combustibles líquidos.
La apelación al costo argentino del funcionario fue la misma que utilizó Federico Sturzenegger para cuestionar la adjudicación de la licitación que favoreció a la empresa india Welspun en detrimento de Techint para construir 500 kilómetros de gasoducto desde Vaca Muerta hasta las costas de Río Negro.
El ataque del Presidente al CEO de la principal multinacional de origen argentino Paolo Rocca preocupa a algunos integrantes del gabinete, aunque otros celebran que el Presidente se atreva a dar una discusión. La cuestión no se abordó en el encuentro en la Rosada.
El mandatario ampliará en las próximas horas el temario de extraordinarias para formalizar la inclusión de todos los temas como la ley penal juvenil. En la mesa política se definió que la declaración de la emergencia ígnea por los incendios en el sur será vía decreto por la urgencia de la situación, aunque también se incluiría en el temario.
Santilli, en tanto, continuará este viernes con su gira para visitar gobernadores para reunirse con el gobernador Juan Pablo Valdés. El Gobierno busca reordenar su vínculo con la provincia después de que se resquebrajara la relación con la provincia antes de los comicios provinciales.
