La candidata a rectora de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) por el espacio Encuentro Plural, Adriana García, lanzó duras críticas hacia la actual conducción de la casa de estudios y apuntó de manera directa contra el Poder Ejecutivo local.
"Últimamente hemos tenido, y esto no lo puede negar nadie, una intromisión muy fuerte del gobierno provincial", disparó la candidata.
Para García, este escenario representa una señal de alerta de cara a los próximos comicios. En ese sentido, también le exigió máxima transparencia a la Junta Electoral General para evitar que se repitan los polémicos criterios de las elecciones de 2022, donde la actual gestión se impuso esquivando la instancia de balotaje.
La candidata recordó el desenlace de la elección anterior, en la que ella también compitió por el rectorado. "Los porcentajes iban muy parejos: ellos 48% y nosotros 45%. De la noche a la mañana se decidió que los votos en blanco no iban a ser considerados. Así, ellos ganaron con el 51% y nosotros quedamos en 49,3%", rememoró.

García explicó que, si bien recurrió a los Tribunales Federales en su momento, decidió desistir de la intervención judicial para no dañar a la Universidad. Sin embargo, fue tajante respecto al presente: "Ese balotaje le iba a dar a las actuales autoridades la legitimidad que yo considero que hoy no tienen".
El Pacto de Mayo y el riesgo de la "desaparición" de la educación pública
Al analizar la crisis presupuestaria que atraviesa el sistema universitario nacional, García fue más allá del reclamo financiero y situó el conflicto en el terreno de lo que el Ejecutivo nacional denomina "batalla cultural". En este punto, no dudó en criticar la postura política de la actual rectora Esther Sánchez y del actual vicrector y candidato por el oficialimos, Gabriel Fidel.
"La actual administración avaló el Pacto de Mayo haciendo un acto. ¿Y qué dice ese pacto en su tercer punto? Reducción del Estado a niveles históricos. En esa reducción están las universidades, la salud y la discapacidad. Ese aval nos va a llevar a la desaparición de la educación pública, esa que nos da identidad como nación", advirtió con preocupación.
García defendió el rol social de la universidad, tanto en los programas para personas privadas de libertad como en el sistema de becas para estudiantes que son primera generación universitaria. "Muchos representantes en el Congreso son graduados de la universidad pública. ¿Cómo le responden hoy a esa universidad?", concluyó, dejando una interpelación abierta a la dirigencia política mendocina.
Cambiar las prácticas docentes ante el alud de la Inteligencia Artificial
Al ser consultada sobre las demandas actuales del mercado laboral y los proyectos oficiales para acortar las carreras, García se mostró escéptica frente a las soluciones simplistas: "Parece que todo se soluciona con acortar las carreras. De ninguna manera".
Para la historiadora y docente, el verdadero desafío estructural pasa por una reforma pedagógica profunda y urgente. Afirmó que hay nuevos perfiles de estudiantes a los que hay que darles respuesta: “Hoy, 6 de cada 10 alumnos de la UNCuyo trabajan y estudian, una realidad que exige flexibilidad en los planes de estudio”. También opinó sobre la inteligencia artificial y su impacto en la educación. "No podemos dejar la formación en manos de la inteligencia artificial", argumentó y destacó el crecimiento del Instituto Tecnológico Universitario (ITU) y su "avalancha de estudiantes", ponderando el valor de las tecnicaturas vinculadas a la logística, la ciencia de datos y el software.
Finalmente, la candidata dejó clara su postura sobre el litigio judicial que mantiene la UNCuyo con el barrio Dalvian de la familia Vila, por terrenos usurpados por los privados: “Los terrenos que no se ocupan son los terrenos que se olvidan. Y eso es lo que una gestión debe tener muy presente. Porque no son los terrenos de la Universidad, son los terrenos de la sociedad. Si no se gestiona bien, esos terrenos puede llegar a quedar en manos privadas, como ha ocurrido, por el fuerte lobby que hacen”.