MartínAveiro
"No tengo dudas de que Axel Kicillof va a ser el candidato a presidente de la unificación del peronismo"
El diputado nacional Martín Aveiro explicó por que apuesta a una candidatura presidencial de Axel Kicillof y realizó una radiografía de lo que ocurre con el peronismo de Mendoza. "Estos son los procesos en los que de alguna manera extrañamos Chueco Mazzón", admitió.-¿Qué es lo que está pasando a nivel político y qué es este espacio que se está impulsando con Axel Kicillof a la cabeza?
-La participación de Axel Kicillof en una mesa nacional no es nueva, es algo que se viene gestando hace tiempo. En mayo nos dio el visto bueno para abrir la primera casa de referencia fuera de la provincia de Buenos Aires. Ya veníamos trabajando en esto; de hecho, días atrás vinieron funcionarios del Ministerio de Producción bonaerense a escuchar reclamos y firmar convenios con municipios. Lo de ahora es un lanzamiento oficial con dos figuras fuertes del equipo de Axel: Gabriel Katopodis, ministro de Obras de la provincia de Buenos Aires, y Jorge Ferraresi, intendente de Avellaneda en uso de licencia para recorrer el territorio. Entiendo que ambos, junto a Julio Alak, están entre quienes aspiran a competir por la gobernación bonaerense. También nos acompañó Hugo Yasky, secretario general de la CTA Nacional. Estamos muy contentos por cómo se ha sumado la gente. Más allá de que esto no guarda relación directa con una interna provincial, es una convocatoria abierta a todos los sectores del peronismo. Eso es lo que nos pide Axel: sumar fuerzas y organizar la esperanza para volver a ser gestión, comprendiendo los errores cometidos. Queremos consolidar un proyecto nacional con un candidato como Axel Kicillof, que destaca por su transparencia, humildad y sencillez. Creemos que es exactamente lo que hoy necesita el país.
-¿Por qué pensás que le está costando tanto al peronismo encolumnarse detrás de una figura?
-Creo que se relaciona directamente con la dinámica política de la provincia de Buenos Aires y con la discusión sobre quién ocupará el lugar que dejará el actual gobernador. Vengo insistiendo en que el rival no es el propio compañero peronista, y ese es un mensaje que también aplica para Mendoza. Hoy el verdadero rival es el modelo de Javier Milei y la difícil situación que atraviesan las familias argentinas. Si no entendemos eso, no seremos una alternativa viable. No tengo dudas de que Axel va a ser el candidato a presidente de la unificación del peronismo, pero no podemos seguir perdiendo tiempo en disputas internas. Las prioridades de la sociedad son otras y hay que hablarle a la gente, no a la interna partidaria. Espero que este proceso se resuelva pronto para que podamos enfocarnos en construir una alternativa seria, responsable y con empatía para volver a ser gobierno y revertir este presente de malestar generalizado.
-Es claro que el peronismo necesita la unidad si pretende volver a ser competitivo.
-Lógicamente. Tenemos que dejar boludear. De perder el tiempo en discusiones menores y enfocarnos en el rival, que es el proyecto de Milei y una derecha muy concentrada que deja afuera incluso a las clases medias. A partir de ahí, hay que hacer todo el trabajo necesario para que el próximo presidente sea peronista.
-En el plano local, ¿qué pensás que puede ocurrir en Mendoza? Hoy el peronismo en la Legislatura provincial se encuentra dividido entre el kirchnerismo y el PJ tradicional. ¿Qué camino hay que tomar para sanar esas diferencias?
-El peronismo tiene que ir unido, sin descuidar a ningún sector. Al espacio no le sobra nadie y es un error sectorizar. Sin embargo, para que la unidad sea real, debemos modificar las formas y metodologías que venimos aplicando y que han derivado en sucesivos fracasos electorales. Hay que poner en valor las gestiones municipales peronistas, que son exitosas y por eso la ciudadanía revalida su confianza en las urnas. Los intendentes son grandes administradores y gestionan con empatía, en una provincia donde la exigencia hacia un jefe comunal peronista suele ser diez veces mayor que hacia uno radical. De cara a los próximos compromisos partidarios, necesitamos una conducción dialoguista que incorpore a todos y abra las puertas. En los municipios donde somos gobierno, hay que abrazar a todos los sectores; y donde no lo somos, debemos generar espacios de participación. Cuando restringís o marginás a la militancia, la gente termina buscando contención por fuera. Por eso el peronismo ha terminado disperso en diferentes listas. Muchas veces se ha dicho que el peronismo necesita una tercera fuerza pero últimamente el que se termina dividiendo es el peronismo. Si actuamos con inteligencia, generosidad y solidaridad en esta etapa partidaria, contaremos con muy buenos cuadros jóvenes y profesionales para conformar una alternativa sólida y competitiva que aspire nuevamente a gobernar Mendoza. Va a depender del proceso que vivamos ahora a fin de año en lo partidario para que podamos ser amplios, solidarios y generosos en el afán de que todo el mundo pueda quedar adentro. Es la base. Está demostrado que cuando gobierna el peronismo, las transformaciones son profundas y benefician a la mayoría.
-Si logran esa unidad, la situación se le complicaría al oficialismo local, que mantiene una alianza entre Cambia Mendoza y La Libertad Avanza donde conviven varios aspirantes a candidatos. La unidad les daría una ventaja.
-Si el peronismo alcanza la unidad tras resolver inteligentemente su proceso interno, se transforma automáticamente en un favorito. En primer lugar, porque dejaríamos de discutir hacia adentro para abocarnos de lleno a la campaña territorial, recorriendo barrio por barrio y con un objetivo claro: disputar la gobernación. Para lograrlo, cada dirigente debe comprender cuál es el rol que le toca asumir. Te pongo mi caso como ejemplo: tras 12 años como intendente de Tunuyán y de haber ganado mi última elección local con el 74% de los votos, entendí que en ese momento mi lugar debía ser el de candidato a concejal. Luego las circunstancias llevaron a que encabezara la lista de diputados nacionales por la situación de salud de Emir Félix, pero mi compromiso original era ser concejal. Si ponemos el proyecto por encima de las pretensiones personales, unificando esfuerzos y presentando los mejores candidatos, seremos una propuesta sumamente atractiva para Mendoza. Las grandes transformaciones de la provincia en materia de empleo, vivienda, conectividad vial y saneamiento han sido lideradas históricamente por gestiones peronistas. Eso la gente lo ve. Son transformaciones fuertes la de los gobiernos peronistas
-Es un argumento recurrente en el oficialismo apelar al recuerdo de la gestión de Francisco "Paco" Pérez para cuestionar al PJ, obviando el trabajo que muestran los intendentes en sus comunas.
-Las gestiones municipales peronistas muestran un nivel de realización que me dispongo a debatir con cualquiera. En Tunuyán, por ejemplo, fuimos pioneros al inaugurar hace cinco años el primer Centro Inteligente de Operaciones con 500 cámaras destinadas a la seguridad y la justicia. También creamos la primera Escuela Municipal de Idiomas gratuita, con formación en inglés, francés y portugués para más de 1.500 alumnos. Desarrollamos una política deportiva integral donde más de 6.000 deportistas federados compiten con el respaldo directo del municipio, entendiendo que la inversión en deporte es fundamental para la prevención. En Tunuyán en las vacaciones de invierno no hay un chico que no vaya a una obra de teatro. En Tunuyán recibimos la visita de la Embajada de Estados Unidos por nuestro modelo de contención de la primera infancia orientado a familias rurales, con infraestructura e integración pedagógica desde los primeros meses de vida. A eso se suma la puesta en valor productivo con la indicación geográfica Los Chacayes y la marca Valle de Uco. Estas transformaciones profundas nacen de estar en la calle y escuchar a los vecinos. Es el mismo estilo de trabajo que ves en gestiones como las de Matías Stevanato, Flor Destéfanis, Emir Andraos, Omar Félix, Celso Jaque o Fernando Ubieta. Si nosotros hacemos el trabajo interno que corresponde y nos presentamos unidos, la sociedad va a valorar esa capacidad de gestión.
-Sin embargo, al peronismo le ha ido mal en los últimos compromisos electorales provinciales. Y mientras en el oficialismo sobran nombres para la sucesión, en el PJ da la sensación de que nadie quiere ser candidato por miedo a ser la cara de una derrota.
-Eso va a cambiar. Flor Destéfanis ha manifestado su vocación de competir, y los distintos intendentes y referentes están capacitados para asumir ese desafío. Nadie se ha bajado de la discusión y eso es una buena señal. Además, estoy convencido de que la proyección nacional de Axel Kicillof nos va a ordenar. Un proyecto provincial necesita inscribirse en un proyecto nacional claro. La gente también ve eso. Para los mendocinos será muy importante contar con una gestión nacional alineada, que permita recuperar obras, financiamiento educativo, infraestructura y equidad en materia de subsidios al transporte, donde hoy existen enormes asimetrías entre la región metropolitana y el interior de la provincia.El peronismo tiene que ser parte del peronismo nacional para organizar la esperanza de una sociedad que la está pasando mal. Mientras se discuten aspectos de fondo como la Ley de Tierras o la soberanía de los recursos, la preocupación cotidiana de las familias es cubrir las necesidades básicas de sus hijos. A ese problema real debemos darle una respuesta política y de gestión. Tenemos que mostrarle a esa gente que hay una alternativa para poder estar mejor.
-¿Qué rol asumís personalmente dentro de este proceso de búsqueda de unidad que venís impulsando?
-En nuestro espacio contamos con un equipo amplio, integrado por dirigentes, cuadros técnicos, jóvenes y referencias territoriales como los intendentes Edgardo González (Lavalle), Flor Destéfanis (Santa Rosa) y Emir Andraos (Tunuyán). Trabajamos en articulación con la CGT, la CTA y diversas organizaciones sociales y de la universidad. Vamos a asumir un rol muy activo en el debate provincial. Apostamos a la unidad, pero no significa que vamos a estar en un modo pasivo. Pero entendiendo siempre que el peronismo tiene que ser amplio. Este semestre será determinante: si actuamos con inteligencia, podremos estructurar un proyecto competitivo con candidaturas sólidas a nivel municipal y provincial. No podemos reducir la discusión política a la distribución de lugares en las listas legislativas de quién pone al primer concejal o el primer legislador y los demás que acompañen. Tiene que ser buenos candidatos a intendentes, el mejor candidato a gobernador que tengamos y construir una propuesta integral para volver a gobernar Mendoza.
-Tenés diálogo abierto con los distintos sectores del partido.
-Sí, hablo con todos los dirigentes sin inconvenientes. Obviamente uno tiene más empatía con uno con otro, pero hablo con todos. Reclamo participación también, el otro día -siempre con una postura frontal y franca-le dije a Emir Félix que se acordara de invitarme a las reuniones porque pareciera que no quieren que vaya. Bueno, me invitaron. Estos son los procesos en los que de alguna manera extrañamos Chueco Mazzón. Había un liderazgo muy fuerte que más allá de que tenía un sector propio, y otros que no eran su sector, pero que de alguna manera conducía todo esto y sostenía una lógica. En momentos como este es donde más se valora aquella capacidad de conducción histórica que ordenaba al conjunto y mantenía una lógica de construcción política. Hoy nos toca actuar con la madurez necesaria para asumir nuestras responsabilidades colectivas y comprender cuáles son las obligaciones que tenemos.
-Mencionabas el ámbito universitario. ¿Qué análisis hacés del triunfo de Adriana García en la UNCuyo y su posible impacto político?
-Lo ocurrido en la universidad es un reflejo de lo que siente la comunidad cuando percibe que sus derechos resultan vulnerados, ya sea en materia de presupuesto, infraestructura, becas o comedores. Quedó de manifiesto que la gestión saliente de la universidad priorizó alineaciones políticas por encima de la defensa irrestricta de la institución. No defendieron lo que tenían que defender. Por eso los diputados votaban como votaban en el Congreso. Ese mensaje de las urnas en la UNCuyo sintoniza con lo que ocurre en distintos sectores de la sociedad, como las personas con discapacidad o los jubilados, que sienten una falta de representación activa de sus reclamos. La semana pasada en la marcha contra la Ley de Propiedad Privada no eran solo peronistas o de la izquierda, Había un montón de referentes. La ciudadanía comprende perfectamente la realidad y no se la puede subestimar. Si el peronismo interpreta correctamente estas demandas y actúa en consecuencia, tendrá una oportunidad real de reconstruir su vínculo con el electorado. Si el peronismo no interpreta lo que tiene que hacer, vamos a volver a ser un fracaso.
-¿Qué balance hacés de los casi 12 años de gestión de Cambia Mendoza en la provincia?
-La provincia ha tenido un proceso que ha sido favorable porque contó con un flujo de recursos extraordinario derivado del acuerdo por Portezuelo del Viento, lo que permitió financiar diversas obras. Sin embargo, más allá de esa coyuntura financiera, considero que la gestión provincial ha mostrado una marcada distancia respecto de las necesidades cotidianas de la gente. Existe una falta de cercanía y de defensa de los intereses de los mendocinos ante el contexto nacional y ahí tenemos una gran oportunidad. Vos ves ese contacto y ese ida y vuelta en los gobierno municipales del PJ. Esa diferencia la han tenido siempre los gobiernos peronistas provinciales. El gobierno provincial en esto de priorizar acuerdos políticos ha dejado de lado acompañar a su gente. Lo de la Universidad es el mejor ejemplo. Es muy difícil de sostener que los funcionarios de la universidad fueran primeros en las marchas con las banderas y en el Congreso se votara otra cosa. La gestión pública requiere empatía y un contacto permanente con la realidad territorial. Allí es donde el peronismo tiene su principal fortaleza de cara al futuro, siempre que logremos consolidar una propuesta unificada y representativa.
-Volviendo a la figura de Axel Kicillof, existe un antecedente histórico que señala la dificultad de los gobernadores bonaerenses para acceder a la Presidencia. ¿Cómo evaluás su proyección?
-No me manejo por cábalas; confío en las condiciones de Axel. Es un dirigente con una trayectoria transparente tras haber sido ministro de Economía y desempeñarse durante más de siete años como gobernador de la provincia más poblada del país. Su respaldo electoral no se circunscribe únicamente al conurbano, sino que se extiende al interior productivo de la provincia de Buenos Aires, a sus ciudades industriales y a sus municipios agrarios. Y en las últimas elecciones Axel Kicillof ganó en todos esos lugares productivos. No solo en el conurbano. Esto responde a su estilo de gestión, signado por la cercanía y la presencia en el territorio. Insisto que hay que solucionar la interna en provincia de Buenos Aires, porque el rival es la economía. Lo mal que lo está pasando la gente. Ese es el enemigo a batir. Y en un contexto económico complejo, creo que Axel cuenta con la capacidad y la sensibilidad necesarias para encarar un proyecto nacional.
-Cuando marcás que el enemigo a batir es Javier Milei de alguna manera sugerís que las diferencias entre Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof deben canalizarse hacia un objetivo superior. ¿Cómo se logra eso?
-Yo creo que lo van a solucionar. Lo van a solucionar. Creo que falta muy poquito para que eso se ordene. Yo creo que vienen mejor las cosas. Lo vivo en el bloque permanentemente. Fíjate el otro día el encuentro de La Rioja, que era un poquito eso: tratar de unificar ideas y limar asperezas. Creo que todo el mundo entiende y sabe verdaderamente cuál es el problema y el problema es la vida diaria de las familias argentinas. Esa es una prioridad. Si somos inteligentes para entender eso -y ruego que lo seamos porque obviamente no soy yo el que tiene la posibilidad de solucionar eso- nos daremos cuenta de que el único objetivo es pensar cuánto antes en poner un presidente peronista. Axel se puede hacer cargo de este dolor que tiene hoy la Argentina, las familias, la clase media que no puede ni siquiera llegar a trabajar y un sinfín de familias que hoy no pueden garantizar cuestiones básicas elementales que estaban fuera de discusión. Hoy el crédito que era para un viajecito de fin de semana, el crédito que era para cambiar el auto o para ampliar la casa, hoy ese crédito es endeudamiento para pago mínimo de las tarjetas o para comprar alimento y pagar la luz. Es una locura que eso esté pasando. Es es grave y pone todos los días en una situación de salud mental durísima a toda nuestra familia. Entonces, hay que abordarlo cuanto antes y esa tiene que ser nuestra prioridad.
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