La controversia generada la semana pasada en el Senado sumó un nuevo capítulo legislativo este lunes.
Tras negarle la votación de manera remota en la última sesión, la senadora K, Anabel Fernández Sagasti, presentó un proyecto para reformar el reglamento interno de la Cámara Alta y habilitar la modalidad virtual a legisladoras embarazadas que enfrenten prescripciones médicas de reposo.
El episodio ocurrió en la sesión donde se trataba la Ley de Extranjerización, cuando el cuerpo legislativo resolvió enviar a comisión el decreto emitido por la Vicepresidencia de la Nación que la autorizaba a participar a distancia. La decisión impidió que la senadora oficializara su voto, pese a encontrarse conectada a la plataforma virtual y contar con indicación médica de no viajar por complicaciones en su embarazo.
En las redes sociales, la legisladora, además tiró un palo para sus compañeros de banca que la dejaron en banda con su pedido. "Me hubiese gustado explicar esto en la sesión del jueves, en la que estuve conectada, pero me enteré en el mismo momento que ustedes que el decreto que me autorizaba a votar se pasaba a comisión, mezclado con otro pedido que nada tenía que ver, a mano alzada y sin discusión", sostuvo.
Los ejes centrales de la reforma del reglamento
Frente a esta situación, la iniciativa busca institucionalizar una excepción precisa dentro del funcionamiento de la Cámara Alta para evitar interpretaciones discrecionales:
Según detalló la legisladora, la habilitación del voto a distancia no será generalizada, sino restringida únicamente a senadoras embarazadas con certificado médico que acredite riesgo en el embarazo e imposibilidad de traslado.
En tanto, la medida regirá estrictamente durante el lapso en que persista la contraindicación médica de viajar a la Ciudad de Buenos Aires.
"No es una puerta abierta a cualquier pedido. Es una excepción puntual, para una situación puntual. Que ninguna provincia se quede sin parte de su representación por una situación como esta. La distancia no puede ser motivo para que un pueblo pierda su voz en una votación clave" señaló la senadora nacional en sus redes.
El antecedente de la pandemia
En sus fundamentos, la legisladora remarcó que el cuerpo ya cuenta con la tecnología y la experiencia operativa requerida, recordando las sesiones virtuales desarrolladas durante la pandemia de COVID-19 con el aval de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
"Esto no es sobre mi banca. Es para que en el futuro ninguna senadora, de ningún signo político, en ninguna provincia, que quiera formar una familia, tenga que elegir entre su embarazo y la representación de su pueblo", concluyó la senadora.