Vecinos de la zona de calle Vieytes, a escasos metros de la Ruta 60, reclaman por las pérdidas de agua mal reparadas y el impacto de las recientes inclemencias climáticas que se han convertido en un riesgo latente para los cientos de conductores que transitan diariamente por esta arteria.
Según testimonios de los residentes, el personal de saneamiento ha intervenido en el lugar en repetidas ocasiones; sin embargo, las reparaciones no logran contener el avance del agua.
"La pérdida vuelve a aflorar a los pocos días, el terreno cede y el bache reaparece", explicaron los fectados.
La situación alcanzó un nivel crítico tras el último temporal que azotó al departamento. El gran caudal de lluvia no solo ocultó las dimensiones de los baches, convirtiéndolos en "trampas" para los vehículos, sino que además erosionó las bases de los arreglos previos, provocando que los pozos se profundizaran significativamente.