Pese a la derrota, la pasión futbolera volvió a tomar las calles de la Ciudad. Miles de mendocinos se concentraron en los puntos neurálgicos para celebrar el esfuerzo realizado por la Selección Argentina.
Sin embargo, una vez que la multitud se desconectó de la marea de cánticos y banderas, la postal que quedó al descubierto volvió a mostrar el lado más amargo de la euforia colectiva.
Otra vez los residuos tapizaron las acequias, veredas y calles del centro capitalino.
La escena no es nueva y genera un creciente malestar entre comerciantes y vecinos de la zona. Ya en el trascendental choque donde la Argentina venció a Inglaterra, la masiva convocatoria había dejado exactamente las mismas secuelas: contenedores desbordados, vidrios rotos que representaban un peligro para los peatones y un olor penetrante sobre el asfalto.
A pesar de las campañas de concientización el comportamiento ciudadano volvió a fallar en materia de higiene urbana. En medio de eso, la Municipalidad de la Ciudad desplegó un operativo de limpieza.