Un estudio realizado por investigadores del Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires reveló que la juventud en Argentina atraviesa un escenario crítico marcado por la precariedad estructural y la falta de horizontes.
El estudio, titulado "Jóvenes vulnerables en la Argentina: condiciones de vida, creencias y expectativas sobre el futuro" expuso datos alarmantes sobre la desvinculación de los jóvenes respecto a las instituciones clásicas de integración social como la escuela y el trabajo.
Preocupa el fenómeno de los Triple “Ni”
Los Triple “Ni”: no estudian, no trabajan y no buscan trabajo
Uno de los puntos más preocupantes del informe es la consolidación de los triple "Ni". Según los datos, en Argentina dos de cada diez jóvenes vulnerables no trabajan ni estudian y dentro de este grupo hay un tercio que ha dejado de buscar trabajo.
“Esta ´desconexión´ refleja una ruptura de las expectativas de progreso, donde el mercado laboral ya no es percibido como un espacio de inclusión accesible”, explica Juan Cruz Esquivel, Director de esta investigación de la UBA.
En tanto, los jóvenes vulnerables que sí logran insertarse en el mercado laboral, las condiciones distan de ser óptimas. El informe destaca que el empleo se concentra en actividades de baja calificación y altísima informalidad, principalmente en el comercio, la construcción y tareas de cuidado.
Por otra parte, sólo el 18,9% de los jóvenes que trabajan cuenta con un empleo registrado o parcialmente registrado; mientras que el 75,9% se encuentra en una relación laboral no registrada o trabaja por cuenta propia; el 5% manifiesta estar bajo el régimen de monotributo.
“Pero más allá de la formalidad o no, que es algo importante, la realidad material muestra que para el 57% de los jóvenes, los ingresos del hogar no alcanzan para llegar a fin de mes”, explica Felipe Vega Terra, Director del Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires y codirector de la investigación de este trabajo.