El agua de lluviaha sido valorada desde la antigüedad por sus beneficios para las plantas, y la ciencia moderna confirma que no es solo una creencia, sino una realidad. A diferencia del agua de la canilla, el agua de lluvia carece de cloro y sales, que pueden ser agresivos para las raíces.
Plantas
Además de su pureza, el agua de lluvia tiene un pH ligeramente ácido que facilita la absorción de nutrientes del suelo. También arrastra nitrógeno de la atmósfera, un fertilizante natural que promueve el crecimiento de hojas y tallos fuertes.
Otro beneficio es su temperatura, más suave que la del agua fría de la red, lo que evita el "shock térmico" en las raíces. Muchos jardineros destacan que las plantaslucen más brillantes y con colores más intensos después de una buena tormenta. Esto se debe a la combinación de oxigenación, humedad y nutrientes.
Plantas
El agua ayuda a limpiar las hojas del polvo y otros contaminantes. Al quedar más limpias, las plantas realizan mejor la fotosíntesis, fundamental para su desarrollo.
Recolectar agua de lluvia no solo beneficia a las plantas, sino que también es una práctica ecológica que permite ahorrar un recurso valioso. Por ello, cada vez más hogares y huertas urbanas adoptan sistemas para aprovechar este regalo de la naturaleza.