El problema no es Soneira, el problema es lo que implica su designación
Esta semana asumió como integrante de la Cámara Federal de Apelaciones el exfuncionario Sebastián Soneira. El flamante magistrado fue funcionario de Alfredo Cornejo y lo señalaron como uno de los engranajes de Marcelo D'Agostino para controlar al poder judicial.
El acto de asunción de Sebastián Soneira como integrante de la Cámara Federal de Apelaciones estuvo marcado por la presencia de muchos funcionarios del gobierno provincial. Daba la sensación de que celebraban la asunción de un colega o, mejor dicho, de un correligionario. Porque además de haber sido funcionario provincial durante 8 años, a Soneira siempre se lo asoció al exsubsecretario de Justicia, Marcelo D'Agostino, y se lo señalaba como uno de los operadores dentro del Colegio de Abogados y el Consejo de la Magistratura.
Decir que Soneira no tiene los pergaminos para ocupar el lugar que asume es faltar a la verdad. Concursó hace años y su pliego quedó casi una década en un limbo como consecuencia de su participación política. En el gobierno de Macri parecía encaminarse a ser juez, pero llegó Alberto Fernández y le puso pausa a la designación de alguien que era funcionario de un gobernador radical. Soneira se vio perjudicado en ese entonces por haber dejado el ejercicio de la profesión libre para dar sus primeros pasos en la gestión pública.
La taba se dio vuelta y con la alianza entre Javier Milei y Alfredo Cornejo, el viento sopló nuevamente a favor de Soneira. Con una particularidad: cómo el nombramiento de juez federal no salía, en octubre del año pasado Alfredo Cornejo propuso el pliego de Sebastián Soneira para nombrarlo Fiscal de Cámara en lo Civil, Comercial, Minas, De Paz, Tributario, Laboral y Familia en la justicia de Mendoza. No solo eso, apenas asumió, sin ninguna experiencia previa en la materia, el procurador Alejandro Gullé lo nombró procurador adjunto en lo Civil. Es decir, el segundo en jerarquía dentro del Ministerio Público Fiscal.
Ese es el grado de confianza que Alfredo Cornejo tiene enSebastián Soneira. El exdirector de la DPJ no era un funcionario más. Era un soldado leal que pese a las denuncias en su contra por presuntos arreglos en los concursos del Consejo de la Magistratura, nunca sacó los pies del plato. Desde la ONG Fiscalía Ciudadana impugnaron la designación de Soneira como fiscal afirmando que que "Soneira habría ejercido presiones sobre integrantes del Colegio de Abogados y Procuradores para obtener respaldo a determinadas reformas institucionales y concursos de magistrados, insinuando eventuales represalias ante la falta de adhesión".
Pablo Bittar, Dalmiro Garay, Marcelo D'Agostino, Pablo Teixidor y Sebastián Soneira.
“Me siento parte de ese cambio sustantivo que se dio cuando se cubrieron todos los cargos vacantes, que hacían un problema de operatividad y falta de transparencia antes de ese proceso”, aseguró el jueves durante el acto de asunción el propio gobernador Alfredo Cornejo. Mientras tanto, Soneira lo aplaudía desde el público junto a la ministra Mercedes Rus, el subsecretario de Justicia Juan Carlos Jaliff, el senador Martín Kerchner, la vicegobernadora Hebe Casado y la subsecretaria Legal y Técnica del Gobierno provincial, Emilia Cabrera Horn, entre otros funcionarios.