La noticia, difundida este jueves por el influyente diario estadounidense The Wall Street Journal, sacudió la tranquilidad de la City porteña: el ambicioso plan de rescate financiero de US$20.000 millones que el gobierno de Javier Milei negociaba para estabilizar su programa económico ha sido "archivado" por los grandes actores de Wall Street.
Según la información que circuló en Buenos Aires, entidades de peso como JPMorgan Chase, Bank of America y Citigroup decidieron ponerle freno al megapaquete, impulsado inicialmente por Scott Bessent. El blindaje, diseñado para proveer liquidez y confianza, se desvaneció, obligando al equipo económico liderado por el ministro Luis Caputo a cambiar drásticamente su estrategia.

El motivo del freno: falta de garantías y riesgo elevado
El reporte del WSJ apunta directamente a la falta de colaterales como la principal causa del quiebre. Los banqueros privados habrían desistido de avanzar debido a que no consiguieron la "orientación del Departamento del Tesoro" de EE.UU. sobre qué garantías específicas podían utilizar para protegerse de posibles pérdidas. Ante la incertidumbre sobre la cobertura legal y política, el riesgo de la operación se volvió inaceptablemente alto para las entidades privadas.
Negociación de emergencia: un "repo" de corto plazo
Ante la imposibilidad de concretar el blindaje mayor, las conversaciones se reorientaron hacia una alternativa mucho más acotada y de urgencia: una línea de crédito tipo "repo" (acuerdo de recompra) por un monto de alrededor de US$5.000 millones.
Este financiamiento reducido tendría un objetivo muy concreto y de corto plazo: auxiliar a la Argentina a afrontar los cruciales pagos de deuda soberana previstos para enero, que se estiman en unos US$4.000 millones. El repo actuaría, en esencia, como un puente para evitar un default técnico en el inicio del año, sin aportar la estabilidad a largo plazo que prometía el plan original de US$20.000 millones.
La reacción sugestiva de Luis Caputo
La noticia generó un inmediato revuelo en redes sociales y en el mercado. Interrogado públicamente sobre la suspensión del blindaje, el ministro de Economía, Luis Caputo, evitó una respuesta categórica de confirmación o desmentida. Su réplica, de una brevedad sugestiva, fue: "Excelente pregunta", dejando la puerta abierta a múltiples interpretaciones sobre el impacto real de la noticia en la mesa de negociaciones de su equipo.