El Gobierno de Mendoza adjudicó el ambicioso proyecto del Tren de Cercanías, otorgándole una vez más un rol protagónico a la firma local Ceosa. La empresa, salvada por el Gobierno provincial cuando atravesaba un duro problema financiero, logró capitalizarse y avanzar lentamente con las obras que le dio el Gobierno ejecutando los trabajos del Metrotranvía
Ceosa, no solo se encargará de la reconstrucción integral de la infraestructura ferroviaria, sino que además se ha quedado con la concesión del servicio por los próximos quince años. El proyecto, que inicialmente contemplaba un trazado más acotado, ha experimentado una expansión significativa hasta alcanzar los 45 kilómetros de extensión según anunció el gobernador Alfredo Cornejo en el discurso del viernes en la Asamblea Legislativa.

Desde el Gobierno indicaron que la mejora técnica fue posible gracias a una oferta económica de Ceosa que se situó considerablemente por debajo del presupuesto oficial, permitiendo al Estado provincial adicionar 12 kilómetros de vías sin desbordar las partidas financieras originales. De este modo, el recorrido ya no culminará en Maipú, sino que se proyectará hasta el corazón de Luján de Cuyo, estableciendo un nodo de transferencia clave en la zona de Chacras de Coria. La intervención requerirá una renovación total del ramal, la adecuación de más de 30 pasos a nivel y la instalación de tecnología de señalización de última generación para garantizar la seguridad operativa.
Por su parte, el gigante CRRC Tangshan Co. Ltd será el proveedor de las tres formaciones que darán vida al servicio. Se trata de unidades compuestas por tres coches de trocha ancha, diseñadas para un uso intensivo y con capacidad para transportar a más de 500 pasajeros por viaje. Estas duplas, similares a las que circulan actualmente en las líneas metropolitanas de Buenos Aires. Según los plazos establecidos, las primeras unidades deberían estar en suelo provincial para sus periodos de prueba en menos de un año tras el pago del anticipo.

En el Gobierno entienden que el impacto de esta obra trasciende lo estrictamente vial para insertarse en una lógica de desarrollo territorial. Al unir Junín con Luján a través de 19 paradas estratégicas, el Tren de Cercanías no solo reducirá los tiempos de traslado, sino que funcionará como un motor de inversión en las zonas aledañas a las estaciones. La integración con el sistema de transporte actual, manteniendo la unidad de medida por kilómetro recorrido para el cobro del pasaje, asegura que el tren no sea un elemento aislado, sino el corazón de una red multimodal que busca mitigar la saturación del tráfico vehicular y fomentar una Mendoza más conectada y eficiente.