El mercado de trabajo en la Argentina exhibe una preocupante radiografía de precarización estructural. El último Informe sobre el Mercado de Trabajo difundido por el INDEC revela que, si bien los niveles generales de ocupación lograron sostenerse estables en el arranque del año, las condiciones de contratación sufrieron un marcado deterioro. El dato más alarmante del reporte oficial es el fuerte incremento de la informalidad laboral, que sumó a 500.000 personas en los últimos doce meses.

De acuerdo con la estadística oficial, la tasa de empleo no registrado saltó del 42% registrado en el primer trimestre de 2025 al 44,2% de la población ocupada en el mismo período actual. Con este incremento, el universo de asalariados y cuentapropistas que carecen de aportes jubilatorios, cobertura de salud y derechos laborales básicos ya roza los 10 millones de trabajadores a nivel nacional. Economistas y especialistas laborales advierten que la falta de creación de empleo asalariado formal en el sector privado está derivando la demanda de refugio hacia el cuentapropismo informal o puestos asalariados precarizados.
Por su parte, el índice de desocupación se ubicó en el 7,8% de la población económicamente activa, lo que representa un universo de 1.750.000 personas sin empleo. Aunque la cifra marca una leve oscilación respecto del cierre del año anterior (7,5%), muestra una relativa estabilidad frente al primer trimestre pasado. Sin embargo, el desempleo continúa golpeando de manera asimétrica a las franjas más jóvenes: la desocupación en mujeres de 14 a 29 años alcanzó el 15,5%, mientras que en los varones del mismo rango de edad se posicionó en el 14,6%. En contraste, el informe del INDEC resalta una disminución estadísticamente significativa en las tasas de actividad y empleo de los varones de entre 30 y 64 años.

El impacto de la falta de trabajo formal también expone severas disparidades geográficas a lo largo del territorio nacional. La región que concentra los indicadores más críticos es el eje industrial de San Nicolás-Villa Constitución, que registró la mayor tasa de desempleo del país con un 10,4%, seguida de cerca por Bahía Blanca con el 10,1%. En términos de volumen absoluto, el Conurbano bonaerense continúa siendo el principal foco de preocupación social: con un desempleo del 9,7%, la región concentra a más de 615.000 personas desocupadas y mantiene niveles crónicos de informalidad en su estructura productiva.