Desde distintos sectores comienzan a ver que Mendoza quedará relegada de las ventajas que les brindó la minería a otras provincias en décadas pasadas y como es de esperar en una clase dirigente poco acostumbrada a innovar y pensar en el desarrollo; vuelven a ensayar excusas que justifiquen el fracaso.
Ahora muchos afirman que es necesario eliminar definitivamente la ley 7722 para poder avanzar en serio con la minería, debido a que la norma fija trabas para el desarrollo de las empresas y que por ese motivo seguirán sin venir grandes mineras a invertir a la provincia.

El secreto a voces es que, como los inversores de San Jorge no están entre los principales jugadores del mundo, muchos consideran que apuestan al negocio inmobiliario y que la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) puede ser comprada por el que esté interesado.
“Nadie va a poner mucho dinero mientras esté esa ley. San Jorge tuvo que enterrar casi 60 millones de dólares en estudios y por eso avanzaron con la Declaración de Impacto Ambiental”, afirman los que están atentos a lo que puede pasar con la minería en Mendoza.
Además de esta situación, todo se complica más con un gobierno que no está dispuesto a que se desarrolle en serio la actividad en la provincia, al negar que exista un compre mendocino. Esto obviamente no implicaría que la totalidad de empleados y proveedores sean locales, pero garantizar un cupo.

Más grave es esa decisión si tenemos en cuenta que, el 22% de los empleos que genera la minería se deben a los servicios mineros, según lo indica un informe de la Secretaría de Minería de la Nación con datos de febrero de este año. En un año generó más de 8 mil puestos de trabajo, así todo bajó 2,2%.
El informe agrega que, en febrero de 2026, en el país había 999 empresas mineras, 56 menos que en febrero de 2025, marcando una disminución interanual de 5,3% en la cantidad de empresas del sector. Destacan también que dado el nivel de empleo mencionado se observa que la empresa minera promedio posee 40 empleados. Otra cosa importante, los datos que publicamos por suerte no salen de ninguna dependencia en la que esté metido algún cornejista.
Para que tengamos en claro qué ha pasado a nivel empleo con todos los anuncios y pavadas que dice el Gobierno provincial sobre la minería en Mendoza y sus ventajas, hay datos en el informe que nos pueden ayudar a poner en su lugar cuál es la realidad; más allá de la excusas de todo tipo que van a poner desde el cornejismo.
En febrero de 2026 el 81,8% del empleo minero era explicado por 7 provincias. Santa Cruz se encuentra en primer lugar con 8.890 puestos, seguida de Salta con 5.548 trabajadores mineros. Estas dos provincias acumulan el 36,1% del empleo minero total. Las provincias de Jujuy y Catamarca, acumulan 6.909 trabajadores (17,3% del empleo minero total). Dentro de la región Pampeana aparecen Buenos Aires y Córdoba con 3.956 y 1.974 puestos respectivamente, concentrando el 14,8% del empleo minero total.
Dentro de la región Cuyo aparece San Juan con 5.484 puestos, concentrando el 13,7% del empleo minero total. Entre las provincias con mayores crecimientos en términos interanuales en su empleo minero en el mes bajo análisis se encuentran Catamarca (+23,2% i.a.), San Juan (+6,9% i.a.) y Santa Cruz (+1,5% i.a.), mientras que se presentan con una estabilidad relativa Córdoba (-0,8% i.a.). Por otro lado, Salta (-6,9% i.a.), Jujuy (-1,5% i.a.) y Buenos Aires (-1,2% i.a.) tuvieron caídas interanuales en los puestos de trabajo minero. ¿Y Mendoza?