Este miércoles la Cámara de Diputados ratificó la DIA del proyecto de exploración "Don Luis y Otro", que busca evaluar el potencial de sales de litio en el sur de Mendoza. "Explorar es generar información para tomar decisiones con base científica y técnica", manifestó la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre.
"Las sales con litio son consideradas un recurso estratégico para la transición energética y el desarrollo tecnológico. Este proyecto permitirá ampliar el conocimiento geológico de Mendoza con el objetivo de seguir diversificando nuestra matriz productiva", agregó la funcionaria.
"Cada avance en el proyecto se realizó con participación ciudadana, tratamiento legislativo y estrictos controles ambientales, garantizando transparencia y el cumplimiento de la normativa vigente", manifestó Jimena Latorre y destacó que la provincia está sentando las bases para avanzar "en una minería moderna, responsable y sostenible, basada en información técnica, reglas claras y una visión de desarrollo para las próximas generaciones".
Qué dice la DIA aprobada por la Autoridad Ambiental Minera
La Declaración de Impacto Ambiental aprobada por la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental (DGFA) y la Dirección de Minería establece que el proyecto ha cumplido con los requisitos técnicos y legales para su etapa de exploración. En cumplimiento de la ley, su aplicación plena requiere la ratificación por parte de la Legislatura provincial.
Previo al tratamiento legislativo, la Autoridad Ambiental Minera del Ministerio de Energía y Ambiente estableció un conjunto de condiciones y exigencias ambientales que deberán cumplirse de manera estricta.
Entre ellas, se incluyen la actualización de la línea de base ambiental, la implementación de planes de monitoreo de agua, aire, suelo, flora y fauna, la presentación de planes de contingencia, la obtención de permisos sectoriales y la constitución de seguros ambientales.
También se contemplan obligaciones vinculadas al control ambiental permanente, la gestión de residuos, la protección de la biodiversidad, el resguardo del recurso hídrico y la elaboración de una línea de base social indígena, con el objetivo de identificar y evaluar posibles impactos sociales y culturales.
El esquema de control prevé la presentación periódica de informes, la posibilidad de inspecciones sin aviso y la aplicación de sanciones en caso de incumplimiento, así como la actualización ambiental del proyecto cada dos años.