Hoy se realizan elecciones para elegir concejales en seis departamentos de Mendoza: Luján de Cuyo (Ex Pro, actual Cambia Mendoza-LLA), San Rafel (PJ), Maipú (PJ), Rivadavia (Sembrar), Santa Rosa (PJ) y La Paz (PJ). En total, más de medio millón de mendocinos están habilitados para ir a las urnas.
Cuando el año pasado los intendentes de estos departamentos tomaron la decisión de desdoblar los comicios, todos eran opositores al cornejismo. Están las cuatro comunas justicialistas de San Rafael, Maipú, Santa Rosa y La Paz. Luján que en ese momento era del Pro y más cerca de las elecciones de octubre de Provincias Unidas, y Rivadavia, con un ex radical que armó su propio partido y logró volver a ser intendente. Todos buscaban salvarse de la ola violeta.

El cornejismo tiene serias posibilidades de ganar en San Rafael, ya lo hizo en octubre pasado cuando se eligieron legisladores nacionales y provinciales. Además, el peronismo va por un lado y el kirchnerismo por otro. Desde el papelón del Manso Frente, hasta las denuncias cruzadas de la semana pasada, le han dado solo problemas a los hermanos Félix. El cornejismo no desaprovechará esa fisura. Todo viene muy complicado para el Justicialismo en ese departamento, con el agravante de que el reciente electo diputado nacional y ex intendente, Emir Félix, es el presidente del partido. Otra derrota hará que, tácitamene, su mandato partidario finalice.

En Luján están convencidos de que por haber sumado al intendente Esteban Allasino a la alianza Cambia Mendoza-LLA, podrán quedarse con las seis bancas de concejales que se eligen. Saben que Luján es como Capital, un departamento antiperonista.

La madre de las batallas se dará en Maipú, el único municipio del Gran Mendoza en manos de la oposición. Para algunos encuestadores hay final abierto. Y como siempre, unos dicen que el intendente Stevanato ya dice que pierde y otros afirman que gana. Una vez más, los que afirman que pierde el peronismo, vuelven a esgrimir el cambio en la composición del habitante de Maipú. El avance de los barrios cerrados y privados hizo que otra gente llegara a vivir al deparamento, con más simpatía por radicales, demócratas, referentes del Pro y de Milei.
Las campañas, al ser comunales y solo en seis municipios, han pasado por debajo del radar de la gente; pero son importantes para la política. Si el justicialismo logra retener Maipú, su intendente Matías Stevanato se podría posicionar como candidato a gobernador para el 2027. Habrá que ver qué quiere hacer Carlos Ciurca y qué negocia. Si pierde, empezarán los radicales y libertarios a ver quién será el candidato. Lo mismo sucederá en San Rafael si gana el cornejismo, hasta ya suena el nombre de una ministra.
Es importante recordar que se combinan dos factores que operan a favor del oficialismo. Cornejo es un hábil operador que sabe tejer alianzas electorales, quizá es mejor en eso que gestionando. Por otro lado, el Justicialismo nunca encontró el rumbo en la oposición y muchos hablan de “acuerdos” con el Gobierno.
Los números hablan por sí solos, en el 2023, Cornejo volvió a ser electo gobernador con casi el 40% de los votos, el PJ sacó el 14%. El año pasado, Cambia Mendoza, la alianza electoral creada por Cornejo en el 2015 para llegar a su primera gobernación, al sumar a LLA; logró casi el 55% de los votos, el Justicialismo se recuperó, pero sólo logró el 25%.
El número más elocuente y que muestra cómo peronistas y kirchneristas destrozaron el Justicialismo en Mendoza, es el siguiente. Cuando Cornejo ganó en 2015, le sacó casí 7 puntos al candidato peronista Adolfo Bermejo, quien representaba al oficialismo. En ese momento gobernaba Francisco Pérez y en Mendoza había serios problemas financieros, los sueldos no se estaban pagando. Así todo, la diferencia no fue una paliza. 10 años más tarde, Cambia Mendoza le sacó 30 puntos a la fórmula liderada por el ex demócrata y hombre de los Vila, Omar Parisi, y al kirchnerisa camporista Lucas Ilardo, quien quizá hoy esté contando votos.