A través de la resolución 15 firmada el 28 de enero del 2026, la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, dispuso la reorganización de la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental. Según consta en la resolución "este cambio responde a la necesidad de actualizar una estructura con más de 30 años de antigüedad, adaptándola a las nuevas demandas de sostenibilidad, bienestar social y desarrollo económico armónico con la mejora y el cuidado ambiental". La modificación se da en un contexto en el que la ciudadanía exige controles de actividades extractivas y expresa dudas sobre la capacidad del Estado para controlar.
En concreto, la nueva estructura "busca optimizar procesos de control, monitoreo y mejora continua en los procedimientos de fiscalización" y "adecuar el desarrollo de la gestión, en línea con las demandas que hoy enfrenta la provincia en cuanto a tecnologías, proyectos y procedimientos ambientales, además del crecimiento de nuevas industrias".
El nuevo organigrama.
"Con la Dirección de Fiscalización y Gestión Ambiental se busca reforzar el compromiso con una gestión ambiental moderna, técnica y eficiente, en consonancia con los programas que se implementan para bajar las emisiones, optimizar los residuos y su tratamiento e implementar procesos en pos de una provincia sostenible y resiliente", esgrimen desde la cartera que conduce Jimena Latorre.
Específicamente, la dirección se dividirá en tres coordinaciones que se organizarán de la siguiente manera:
Coordinación Industrias Extractivas
Área Hidrocarburos
Área Minería
Área Control Agua y Aire
Coordinación Residuos y Economía Circular:
Área Residuos Sólidos Urbanos, Asimilables a Urbanos y Especiales
Área Residuos Patogénicos y Patológicos
Área Residuos Peligrosos
Área Economía Circular
Coordinación de Vinculación, Innovación y Desarrollo: