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Juan Carlos Aguinaga: "Cornejo tiene poder porque ha tenido apoyo popular en las elecciones"
El ex legislador del Partido Demócrata elogia a Cornejo, afirma que su agrupación política está desapareciendo y que es importante que tanto el ex ministro de la Corte, Alejandro Pérez Hualde, como el actual ministro José Valerio puedan decir las críticas que formulan sobre la calidad institucional.-Usted puede explicarnos cómo ve a la Mendoza actual en función de su trayectoria, de todo lo que ha vivido y todo lo que ha pasado.
-Yo en realidad la veo bien a Mendoza. Creo que han ampliado la economía desde el momento en que se incorporó a la minería fundamentalmente. Dejamos de ser presos exclusivamente de la agricultura y de algunas industrias siempre vinculados también a la fruticultura o al vino.
La veo bien administrada, institucionalmente veo que la Legislatura trabaja, hay pedidos de informes, la oposición se mueve.
Claro que el gobierno de Alfredo Cornejo tiene un poder inmenso porque ha tenido mucho apoyo popular en el sentido de que ha ganado ampliamente las elecciones, ha hecho coaliciones, algunos se han ido de la primera gran coalición que creo que fue con Juntos por el Cambio. Pero se han producido otras adhesiones que le dan fortaleza.

Y al gobernador Cornejo lo conozco porque fuimos senadores juntos. Es un hombre que conoce el Estado, conoce la administración pública. Cuando digo el Estado, digo el ejercicio del poder y el funcionamiento, el sabe cómo se llevan adelante una idea.
Pongamos, por ejemplo, la vitivinicultura o la seguridad. Él sabe que presentado un determinado proyecto va a comenzar a tener todo el recorrido administrativo y legislativo correspondiente, y eso es una máquina pesada de mover en el que intervienen muchos factores. Eso lo conoce bien Cornejo, creo que tiene mucha experiencia.
Además, es un político con vinculación nacional desde hace muchísimos años en diferentes actuaciones, algunas dispares, pero ahora está con una línea muy moderada, muy equilibrada y en el sentido también de mejorar la economía, no solamente la de Mendoza, sino también colaborar en lo que puede ser una reforma de la economía nacional y de toda la vida social Argentina.
Quizá estoy siendo demasiado elogioso, pero eso es lo veo y lo veo desde que estuvimos sentados en las bancas de la Legislatura.
-Habrá visto usted seguramente algunas declaraciones de Alejandro Pérez Hualde, el ex ministro de la Corte, a las que después se sumó el actual ministro José Valerio y otros abogados de prestigio, constitucionalistas y juristas. Todos pusieron en duda la calidad institucional de la provincia.
-He leído tanto lo de Pérez Hualde como también lo de Valerio. Creo que, si ellos ven alguna cosa, hacen bien en expresarlo. Es muy importante que ellos puedan decirlo, y que el sistema pueda tener dentro de sí mismo una apertura crítica y una respuesta también que el Gobierno, que seguramente la dará.
He sentido también en el ámbito profesional como que hay una suerte diremos, de continuidad de la misma orientación, algo vinculado a las designaciones también, pero yo creo que el sistema funciona desde el desde el punto de vista de la correcta administración de justicia; me refiero a todo el andamiaje procesal necesario para llegar a las resoluciones judiciales que le importan a la gente y le importan a la Provincia.
No veo que haya habido desaguisados significativos, ni siquiera desprolijidad. Las resoluciones me parece que son todas atinadas a lo que es el derecho, a la aplicación del derecho. Puede haber diferentes criterios. Me acuerdo que originariamente, en la composición actual de la Corte, que estaban, diremos, los proradicales y los que podrían ser properonistas. Pero ahora veo que eso tampoco funciona así, sino que ya hay una soltura de los miembros que realizado otras alineaciones que no responden necesariamente a ninguna ideología partidaria.
-Con respecto a la política, ¿cómo ve usted hoy la dirigencia en general? Digo, la dirigencia política en general, no solo la que pueda estar vinculada al partido que gobierna o a las alianzas de gobierno, sino todo el espectro político.
-Me parece que lo que hay es un gran descrédito generalizado de la política. Hay mucha crítica, el que se vayan todos es un emblema que marca un sentimiento de la gente. Y eso también genera, a lo mejor, que no haya mayor participación.
Lo que yo veo es que no aparecen dirigentes con una suerte de brillo especial, o de trascendencia especial que resulten atractivos y que eso lleve a la ciudadanía a apoyarlos y a votarlos. Me parece que hay una cierta chatura en eso. Que me disculpen los actuales miembros del del Poder Ejecutivo, salvando por supuesto las excepciones correspondientes, porque alguien tiene que llevar adelante las cosas. Se destacan también en la oposición.
- ¿Y a su partido cómo lo ve?
-Mi partido creo que está desapareciendo prácticamente. Solamente se mantiene por alguna alianza por una actividad mínima. Es decir, un poco por sus alineamientos o no alineamientos en determinadas situaciones políticas que lo marcan.
Recuerdo que el Partido Demócrata tenía 12, 13 o 14 senadores, cuando ingresé al Senado en el 2002, y ahora está solo Magistretti. Me parece que es una figura interesante que se preocupa y cada vez que me pregunta cuándo lo voy a ver en la casa partidaria. Y yo le digo que me disculpe, pero eso no va a ser posible.
-Muchos ponderan la época en donde había un peronismo fuerte, un Partido Demócrata fuerte y un radicalismo fuerte; como que era más sano para Mendoza. Eso hoy no ocurre.
-No ocurre. Sí, era en tres partidos, tres orientaciones. Me acuerdo cuando se produjo la llegada de De la Rúa al orden Nacional y de Iglesias a la gobernación de Mendoza. También cuando antes de eso se hizo la política de Estado en materia de seguridad y las tres fuerzas estaban muy equilibradas. Incluso se pensaba que Balter podía ganar la elección y el Partido Demócrata se quedó sin candidato a la presidencia porque los radicales no aceptaron que nosotros lo apoyáramos a De la Rúa. Ahí fue que las cosas se empezaron a complicar para el Partido Demócrata. Balter era una figura popular, era muy conocido y estuvo al borde de llegar.
-Sí, ganó una elección.
-Sí, ganaron una y ganaron la de constituyente sosteniendo la no reforma, la gente lo votó y fueron cuatro o más diputados constituyentes a Santa Fe, a lo que fue la Constituyente que legisló la actual Constitución Nacional.
-Ahora parecía que con Milei encontraban un rumbo, ¿no? Después bueno, pasaron cosas como diría Macri.
-Sí, mire, yo la verdad es que, ya que usted lo nombra al presidente, yo al principio pensé que no podía ser presidente, que no iba a tener cómo ser presidente. Pero las cosas se dieron de tal forma que llegó a la presidencia y cuando llegó a la presidencia, pensé que iba a tener un comportamiento más tradicional en la imagen de lo que uno tiene de lo que es un presidente de la República. Me refiero a su compostura, a sus formas. Pero bueno, eso no ocurre y no está ocurriendo en este instante, donde a mi juicio se está causando un gran daño a su gobierno sosteniendo la figura del jefe de gabinete. A mí me parece que ese es un grave error político.
- ¿Qué le está faltando a Mendoza? Usted tiene su opinión y explicó las cosas buenas que tiene Mendoza, las cosas buenas que tiene la administración Cornejo, pero siempre hay algo para mejorar. ¿Usted qué detecta?
-Creo que se debería apuntar más a lo que es la ciencia y la tecnología, porque estamos viviendo una absoluta revolución. Está esta revolución tecnológica que está cambiando el mundo y lo está haciendo de una manera muy acelerada, quizá ahí Mendoza podría intentar una mejora significativa.
-Han pasado casi 20 años desde la asunción de Jaque como gobernador. ¿Qué balance hace usted de su paso por el ministerio de Seguridad en esa época?
-Me parece que el tema de seguridad ha mejorado en general y que, por lo pronto, no está esa demanda acuciante y popular de la mejora en la seguridad. En la época en la que se hizo, tanto la reforma de la policía, como la reforma del Código de Procedimiento Penal; había una demanda muy fuerte de la población. Yo no sé si hay más delitos o menos delitos que en aquella época. Pero el tema no tiene la relevancia de aquella época. Está más organizado y están incorporados en el presupuesto algunos avances tecnológicos que son significativos.
-Está bien, pero en ese momento, Jaque también se ocupó en la campaña de la seguridad con el famoso mapa del delito.
-Bueno, pero buscó un ministro un ministro del Partido Demócrata, no un ministro de su partido.
-Es por eso que le pregunto, qué balance hace desde lo personal. La seguridad irá mejorando o no, ya veremos. Pero su experiencia personal es la que me interesa, habiendo pasado casi 20 años de su paso por el ministerio en el gobierno de Jaque.
-Mire, mi experiencia personal es que el tema pasa fundamentalmente por el aspecto económico. Yo supongo que el presupuesto de la Provincia debe seguir manteniendo el 11% para seguridad, no sé si es el 11 o el 12, y de ahí no se puede mover, porque si le vamos a dar más plata a seguridad en el presupuesto, se lo tenemos que quitar a alguien; o a los hospitales, a la educación o al Poder Judicial. Es decir, yo creo que, si se aumentara el crecimiento económico de Mendoza, se podría incorporar tecnología más avanzada en algunos aspectos. Si no hay plata, no va a haber ningún avance tecnológico en ese sentido.
