La investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero que involucra al exjefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde, sumó un capítulo de máxima tensión. Durante la madrugada de este domingo, personal de Gendarmería Nacional ejecutó una serie de allanamientos simultáneos en propiedades vinculadas a su exesposa, la modelo y conductora de televisión Jésica Cirio, y a la expareja de esta, el financista Elías Piccirillo. Las medidas reactivaron con fuerza el expediente tras la reciente filtración de filmaciones caseras que comprometerían el patrimonio no declarado del entorno político y empresarial bajo sospecha.

Los operativos, solicitados por el fiscal federal Sergio Mola y convalidados por el juez Luis Armella, se concentraron en un departamento del barrio porteño de Las Cañitas (Palermo) y en una propiedad de Nordelta, donde Piccirillo se encuentra bajo el régimen de prisión domiciliaria por otra causa penal. Según confirmaron fuentes con acceso a los tribunales de Lomas de Zamora, los uniformados debieron forzar el ingreso al domicilio de la conductora debido a su ausencia. Al cierre de esta edición, las autoridades judiciales intentaban establecer el paradero de Cirio, quien no fue localizada en ninguno de los puntos objetivos.
El detonante de la urgencia judicial fue la difusión pública, ocurrida el último sábado en medios nacionales como La Nación, de material audiovisual que exhibe a la modelo en ropa interior ordenando importantes sumas de dólares en bolsas plásticas transparentes. Los investigadores sospechan que la locación de ese video coincide con el vestidor de la propiedad que la conductora compartía con Insaurralde en un barrio cerrado de San Vicente. Aunque el propósito principal de las requisas era dar con los soportes originales de las filmaciones —sospechando que Piccirillo conservaba copias en sus dispositivos—, los peritajes iniciales sobre su teléfono celular, cuya clave fue aportada voluntariamente, arrojaron resultados negativos para ese hallazgo específico.

No obstante, el saldo del procedimiento en el inmueble de Palermo incorporó nuevos elementos a la causa. Los efectivos de Gendarmería secuestraron un total de 19.000 dólares en efectivo, armas de fuego que se encuentran registradas bajo la titularidad del empresario Nicolás Trombino —señalado como la actual pareja de la conductora— y dos gramos de una sustancia pulverulenta que fue derivada a los laboratorios periciales para su correspondiente identificación química. El avance de la pesquisa busca ahora cruzar la procedencia de las divisas incautadas con los perfiles fiscales de los involucrados.
Frente al impacto de las imágenes y el posterior despliegue de las fuerzas de seguridad, la defensa de Jésica Cirio emitió un comunicado de prensa en el que sostuvo que la modelo fue víctima de una maniobra de extorsión y que el material audiovisual fue editado maliciosamente con el propósito de perjudicar su situación procesal. El fiscal Mola formalizó un requerimiento a las empresas de medios para obtener las copias de seguridad de las transmisiones, mientras se espera la declaración testimonial del periodista Diego Suárez (Perfil), quien previamente había manifestado en televisión la existencia previa del polémico registro en círculos financieros.