Hasta ahora sólo nevo el entre el 30 y 50% del promedio según indica en Irrigación, representantes de regantes e investigadores del Ianigla. Quejas por falta de obras en la cuenca del río Mendoza y Tunuyán inferior.
Un preocupante informe sobre la situación hídrica de Mendoza indica que, a pesar de tener los embalses llenos, la falta de nieve en la cordillera presagia un año de sequía. Expertos como Rubén Villodas de Irrigación y Mario Salomón de la Asociación Primera Zona Rio Mendoza coinciden en que la acumulación de nieve está entre el 30% y 40% del promedio histórico. Esto significa que el caudal de los ríos será bajo, afectando directamente la agricultura, ya que la cantidad de agua disponible no será suficiente para satisfacer la demanda de cultivos clave como la vid y los frutales.
Los especialistas señalan que para mitigar este problema, será crucial aumentar la eficiencia en el uso del agua y complementarlo con fuentes subterráneas. Sin embargo, se lamenta la falta de inversión en obras hidráulicas importantes en las cuencas del río Mendoza y del río Tunuyán, así como en puntos de medición, lo que agrava la situación. Aunque existe un Plan Hídrico para manejar la sequía, el panorama a largo plazo es desalentador. El investigador Mariano Masiokas del Ianigla destaca que, en estos años secos, los glaciares tendrán un rol vital al aportar el agua que no se obtendrá de la nieve.
Si bien tuvimos dos años en los que el agua, digamos que sobró; este se complicó por la falta de nieve. El pronóstico de escurrimiento estará en octubre, pero tanto en el Departamento General de Irrigación, como investigadores del Ianiglia y regantes vaticinan una situación complicada.
“Hasta hace 10 días veníamos muy mal, con las últimas nevadas estamos mal. En general ha nevado entre 30 y 40% de lo que nieve en promedio. Esto va a repercutir en sequía y niveles bajos de agua en los caudales, no podemos saber todavía si es moderada o severa, pero vamos a estar por ahí”, afirmó con precisión Rubén Villodas, a cargo del Departamento de Hidrología de Irrigación.
Rubén Villodas, titular del Departamento de Hidrología del DGI.
En el organismo del agua vaticinan que habrá tormentas por Santa Rosa este fin de semana, luego harán los cateos de nieve la próxima semana y agradecen tener los siete embalses llenos, lo que permitió seguir con la entrega de agua: Potrerillos, El Carrizal, Agua del Toro, Los Reyunos, El Tigre, Nihuil y Valle Grande.
Por su parte, el doctor Mario Salomón, Gerente Hídrico de la Asociación Primera Zona Río Mendoza, coincidió con el diagnóstico de Irrigación y al señalar que por los datos que brindan las estaciones de Horcones y Toscas “la situación es preocupante, se lleva acumulado menos del 50% de nieve de un año normal y si bien puede haber algún evento ahora para este fin de semana vinculado a lluvia en el llano y nieve en cordillera, no va a variar la situación”.
El dique Potrerillos.
Es por esto que Salomón se anima a afirmar que va a ser un año hidrológico que va a estar muy por debajo de la media que son 1.300 hectómetros cúbicos, no va a llegar a los 1.000 hectómetros cúbicos y va a impactar en la disponibilidad del agua.
Agrega que para regar una finca se necesitan entre 7.000 y 10.000 metros cúbicos por hectárea y por año, y vaticina que este año sólo para la cabecera dvan a tener para abastecer entre 10.000, 12.000 metros cúbicos por hectárea y por año. “Va a estar comprometida la cantidad de agua para poder satisfacer la demanda agrícola de los principales cultivos sea de la vid, de los cultivos hortícolas o de los frutales”, afirmó.
Así es como considera que será necesario ser más eficientes, medir la distribución interparcelaria y contar con agua de perforación en algunos casos para poder satisfacer la demanda, no solo con agua superficial sino con agua subterránea.
Sin obras en la cuenca del río Mendoza
También manifestó Salomón la preocupación que tienen las organizaciones de usuarios del río Mendoza. Es que Mekorot estableció un déficit de 760 hectómetros cúbicos para el 2050, y no se han realizado obras hidráulicas de importancia.
“Hemos visto que en la cuenca del río Tunuyán superior, en la cuenca del río Diamante y en la del río Atuel; sí hay obras de importancia. Pero en la cuenca del río Mendoza y en la del Tunuyán inferior que forman el oasis norte, no hay obras de importancia que puedan mitigar los efectos del cambio climático y la falta de agua”.
Doctor Mario Salomón, Gerente Hídrico de la Asociación Primera Zona Río Mendoza
Además, no se han realizado inversiones en obras de medición. Se pidieron oportunamente 385 puntos de medición para la red secundaria y terciaria y se ejecutarán menos de 50 para toda la cuenca del río Mendoza.
Cierra Salomón con un diagnóstico preocupante: “Los déficits van a ser cada vez más manifiestos y a pesar de que haya un buen manejo de la presa Potrerillos y de los canales, no va a ser suficiente”.
El Plan Hídrico para anticiparse a la sequía
Villodas explicó que en el Plan Hídrico está determinado qué hacer en caso de sequía. Así es como función de distintos indicadores como la cantidad de nieve, los derrames y las reservas en los embalses, entre otros; se define si la sequía es grave o moderada.
Esos índices también fijan umbrales y se define se si realizarán tareas preventivas en cada subdelegación frente a la situación que se esté atravesando en función de lo que indicaron los datos. El nivel de las medidas que se tomen dependerán de la peligrosidad del nivel de sequía que se defina. Las mismas pueden ir desde medidas preventivas, cuidado específicos, pasando por mediciones especiales, hasta realizar más controles por el uso planificar el riego de manera diferente porque falta agua.
El plan de erogaciones se definirá de acuerdo a la gravedad. Villodas indica que “si la situación es grave, se puede definir el coeficiente de entrega en donde tengan prioridades ciertos derechos respecto de permisos. Se toman esas decisiones de acuerdo al nivel de sequía y también lo deben discutir inspecciones de cauce. A fines de septiembre definiremos, con los datos, cuál es la situación”.
Observatorio de investigadores del agua
Mariano Masiokas, Investigador del Ianigla-Conicet y miembro del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales, afirma que “la cuenca del Mendoza, como la del Tunuyán, están bastante complicadas. Tuvimos unas algunas nevadas a fines de mayo, en junio y en julio se complicó”.
Mariano Masiokas, Investigador del Ianigla-Conicet.
Masiokas, junto a otros profesionales creó el observatorioandino.com en donde se pueden ver distintos datos relacionados con la cobertura nival, las estaciones meteorológicas, información de la cuenca del río Mendoza, entre otra información de utilidad.
Cuenca río Mendoza observatorioandino.com
El investigador entiende que, según datos del Boletín de información de Irrigación, el último disponible es del 20 de agosto, las estaciones de Toscas y Horcones, que están a 3.000 metros de altura, en la cuenca del río Mendoza, tienen cero milímetros de nieve en los sensores que ellos tienen instalados en esos sitios. En la estación Palomares, que es la unidad que está funcionando en la cuenca del río Tunuyán, también tiene 0 y así ha estado prácticamente todo el mes de agosto. Estas estaciones de medición puntual directa de nieve de Irrigación reflejan lo que muestran los satélites, que es que la acumulación de nieve en este sector de la cordillera que está muy por debajo del promedio”.
Cuenca del río Tunuyán observatorioandino.com
Con esos datos Masiokas afirma que “la cuenca del río Tunuyán completa está en 20% de cobertura, cuando el promedio es 30%, o sea, está bastante por debajo. Y en la cuenca de Mendoza, el promedio es 42-43% de porcentaje de cobertura y estamos en 30-31% actualmente, estos son datos al 18 de agosto que es el último disponible”.
“Haciendo una estimación grosera y no es un pronóstico, no hemos aplicado modelos ni nada, es solo una estimación; es probable que tengamos nuevamente problemas con el agua o una disminución de los caudales por la poca nieve que tenemos acumulada en cordillera”, alertó Masiokas
Agregó además que seguramente los glaciares empiecen a obtener un rol importante aportando el agua que no llegará por la nieve, “este rol de los glaciares se da justamente en estos años secos, la importancia de los glaciares aumenta en estos años secos”.