Ayer se vivió una tragedia en San Bernardo, Chile, luego de que una familia argentina fuese asaltada por una banda en un semáforo de la localidad chilena.
El hecho ocurrió cerca de la 1.10 de la madrugada, cuando la familia se encontraba en dicho país, tras haber venido a Argentina a pasar el día del padre, ya que la misma se encuentra actualmente viviendo en el vecino país.
Según testimonios familiares la escena se vivió mientras circulaban por la intersección de la Caletera Alessandri con calle Catemito. Allí, pararon ante un semáforo y en ese instante un vehículo blanco los encerró para cortarles el paso. Del rodado descendieron seis sujetos, que al parecer eran menores de edad.
Se aproximaron al vehículo familiar armados con cuchillos y armas de fuego y obligaron a la familia a bajarse del auto. Al parecer, el menor no logró desabrocharse el cinturón de seguridad y los malvivientes se dieron a la fuga sin percatarse de que el mismo se estaba ahorcando con el cinto.
“Me percato que a mi sobrino se lo llevan colgando del cuello por el cinturón que no logró sacárselo”, relató la tía ante las autoridades.
Según estimaciones, los atracadores condujeron aproximadamente 3 kilómetros con el menor en esas condiciones. Cuando se percataron de que el mismo había fallecido, abandonaron el vehículo con el niño dentro del mismo, en avenida Portales con Leonardo Da Vinci. Allí fue encontrado el cuerpo por las autoridades y con graves heridas en la cabeza. Su madre estaba en el domicilio de Puente Alto esperándolos cuando se enteró de la tragedia.
El actuar de los criminales
Según pudieron recomponer desde las autoridades, la banda de criminales había realizado varios atracos a lo largo de la noche en la localidad chilena. Y es que horas antes, en una estación de servicio se registró un robo de vehículo con el mismo modus operandi: 7 sujetos, aparentemente menores de edad, armados con cuchillos y armas de fuego, asaltaron a un chofer mientras cargaba combustible.
Luego de eso, un carabinero fue agredido por los sujetos que conducían el vehículo robado anteriormente. Al oficial le robaron su celular y una mochila. Esa mochila fue encontrada posteriormente en la escena del crimen cuando localizaron el cuerpo del menor fallecido.
Durante la tarde del martes, la Policía detuvo a tres personas: un joven de 17 años y dos adultos de 18 y 21. Todos son de nacionalidad chilena y pasarán a control de detención por los delitos de robo con homicidio y robo con violencia.
El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, fue contundente: “Estos asesinos no merecen ninguna clemencia. A este niño le debemos mucho más que condolencias: le debemos justicia”.