La ganadería en la provincia de Mendoza atraviesa una de las crisis más profundas de su historia reciente, marcada por una combinación de factores estructurales, falta de inversión y una desconexión crítica entre los eslabones de la cadena productiva. El panorama actual es alarmante: el consumo de carne a nivel nacional ha caído a su nivel más bajo en un siglo , mientras que el stock ganadero provincial se encuentra en lo que los especialistas definen como una "caída libre".

A pesar de contar con un vasto territorio, Mendoza produce hoy menos del 10% de la carne que consume. Esta dependencia externa se ve agravada por una infraestructura deficiente, con caminos ganaderos intransitables y una carga de costos que asfixia al productor, incluyendo las vacunas más caras del país.
El diagnóstico de la crisis
El análisis de la situación actual, basado en la realidad de la actividad agropecuaria local, desnuda una realidad cruda para el sector:
- Productividad en jaque: Se registra un déficit de 60.000 terneros de destete, con una tasa de eficiencia inferior al 46%.
- Desarticulación institucional: Los productores señalan la existencia de entes obsoletos que restan recursos en lugar de aportarlos , sumado a administraciones sobredimensionadas frente a una base de productores empobrecidos.
- Fallas normativas e informalidad: Se denuncia el incumplimiento de la Ley 7074 y una marcada informalidad en los registros entre SENASA y ARCA.
"Mendoza tiene 9 millones de hectáreas esperando para el desarrollo ganadero. El oeste del país es, sin duda, el futuro de la ganadería argentina".
La Propuesta de la Sociedad Rural del Oeste Argentino
Ante este escenario, la Sociedad Rural del Oeste Argentino (SRO) propone la construcción de un Plan Estratégico de Desarrollo Agropecuario integrado al Gran Cuyo. El objetivo es ambicioso: elevar la actividad agropecuaria al rango de política de Estado y ampliar la matriz productiva de forma programada. Para los miembros de la Sociedad Rural los puntos a tener en cuenta son estos:

- Infraestructura e Hidrología: Utilizar los fondos de Portezuelo del Viento para un plan de desarrollo hídrico , construir acueductos en zonas marginales y tecnificar el riego mediante energías renovables como la solar y la eólica.
- Integración de la Cadena: Unificar los procesos de cría, recría, engorde y faena. Esto incluye la reconversión de fincas abandonadas en campos de producción forrajera.
- Eficiencia y Sanidad: Implementar programas como el Plan Toro, Plan Vaca, destete precoz y mejoramiento genético. Asimismo, se busca descentralizar y desmonopolizar la vacunación para reducir costos.
- Alivio Fiscal: Se propone que los impuestos del campo vuelvan al campo , la cesión de crédito fiscal para personas jurídicas y la creación de un fondo de fomento con lo recaudado por la cadena cárnica.
Hacia el mercado externo
La visión de la SRO no se agota en el abastecimiento interno. La propuesta incluye el impulso de una Ley de Carne en Origen y la creación de un frigorífico exportador. El plan busca dotar a Mendoza de la capacidad para abastecer tanto al mercado del Gran Cuyo como al mercado externo, ya sea mediante carne faenada o ganado en pie.
La puesta en marcha de este plan integral de desarrollo agropecuario no es solo una necesidad económica, sino una urgencia para los próximos 30 años. El desafío está planteado: transformar el potencial de esas millones de hectáreas en una realidad productiva que posicione a Mendoza como el nuevo polo ganadero del país.