Supo ser tierra de nadie y hoy sus habitantes reconocen que es un lugar más seguro. Grutas para jóvenes asesinados en tiroteos, clases que se suspendían por los disparos y lágrimas tatuadas en recuerdo de un ser querido. Las imágenes del youtuber Movimiento_seba exponen la carencia de un sector de la provincia al que la política le da la espalda. "Lo único que pedimos son contenedores para tirar la basura", remarca Gonzalo, un joven del barrio Campo Papa (Godoy Cruz) que intenta ayudar a sus vecinos.
La economía del Pozo tiene vida propia. Familias enteras trabajan recolectando materiales reciclables de la basura. "Vienen juntan cosas y más abajo las venden en la chacarita", señalan.
Cobre, cartón, vidrio, todo se vende. Vivir en sector de "La Isla" o en situación de calle es la realidad de algunos de los vecinos que hablan en el video que en una semana tuvo más de 100 mil reproducciones.
Bajar laderas empinadas para volver a subir con bolsas cargadas de materiales reciclables es la rutina de los que viven de la basura en el corazón del Gran Mendoza. "De acá tienen que subir con el peso. Es una realidad que no es linda. Estos lugares casi nadie los muestra", reconoce Gonzalo al describir la dinámica diaria.

"Estamos hace 8 años viviendo acá. Empezamos viviendo en la Isla. Ahora está tranquilo, somos todos trabajadores. Nos dedicamos a la leña, a reciclar. Hoy se puede andar. Hace 8 años no se podía andar. Venían balas de todos lados", afirma otra vecina del lugar.
"Necesitamos un container para la basura. Los perros comen la basura. Necesitamos un container de hierro", explica otra vecina revelando las carencias y mostrando como la basura se acumula en las calles porque no hay donde dejarla.
"Acá hay mucha necesidad. El municipio solo se acuerda de la villa y de la gente solamente cuando necesitan un voto", se quejan. "Queremos que se haga cargo la política no solo cuando necesite un voto o cosas de la política", adhieren.
También explican que alrededor del barrio le han hecho fachadas a las casas pero siguen siendo igual de precarias que siempre. "Esta es la realidad de mi barrio. Nosotros queremos trabajar para que esto siga creciendo y que seamos mejores y los vecinos y los niños puedan vivir bien. Queremos ayudar a la gente y que mi hija y mi mamá mañana estén orgullosas de las cosas que pudimos hacer", agradeció Gonzalo explicando el proyecto que realizan con vecinos.