Según un estudio de Global Journey Consulting, las compras de segunda mano se han convertido en una tendencia global que va más allá de la simple adquisición de ropa. Este fenómeno promueve la sostenibilidad, da una nueva vida a prendas con historia y permite a los compradores encontrar piezas únicas. La búsqueda de tesoros vintage ha transformado la forma en que los viajeros exploran la moda en distintas ciudades.
Tokio, Japón, destaca por su mezcla de innovación y tradición. En barrios como Harajuku y Shimokitazawa, se encuentran desde prendas de diseño japonés hasta coleccionables extravagantes y difíciles de hallar en otros lugares.
París, Francia, conocida por su alta costura, también alberga una vibrante escena vintage. Le Marais y el Canal Saint-Martin están repletos de boutiques que ofrecen desde ropa de diseñador hasta accesorios. El "Marché aux Puces de Saint-Ouen" es un destino imperdible para encontrar antigüedades y decoración.
En Londres, Reino Unido, la diversidad cultural se refleja en mercados como Portobello Road y Camden Town. Tiendas como "Beyond Retro" y "Rokit" son populares entre quienes buscan prendas únicas y con historia.

La Gran Manzana, Nueva York, es un paraíso para los cazadores de tesoros urbanos. Sus barrios, como Brooklyn y el East Village, están llenos de tiendas que ofrecen desde clásicos Levi's hasta discos de vinilo y objetos de colección.
Bangkok, Tailandia, ofrece una experiencia de compra única en mercados como Chatuchak y Rod Fai, donde la emoción del regateo y la posibilidad de encontrar auténticas joyas hacen que la visita sea inolvidable.
En Madrid, España, la tradición se encuentra con la modernidad en barrios como Malasaña y en el famoso mercado de "El Rastro", un punto de encuentro para quienes buscan muebles antiguos y ropa de segunda mano.
Finalmente, ciudades como Seattle y Bristol se destacan por su enfoque en la sostenibilidad y la creatividad. En Seattle, barrios como Capitol Hill ofrecen muebles retro y vinilos. En Bristol, tiendas en Stokes Croft y Gloucester Road no solo brindan moda sostenible, sino que a menudo apoyan a organizaciones benéficas. Todas estas ciudades demuestran cómo el mundo de la moda y el turismo se están reinventando a través de las compras de segunda mano.